HENRY PINTO
SANTA MARGALIDA.- Si
en el transcurso de la semana pasada se
desbloqueaba definitivamente el camino para
construir una de las obras más importantes
y esperadas de Can Picafort: la Unidad
Básica de Salud, no menos importante es la
nueva iglesia que según ha anunciado a EL
MUNDO/ El Día de Baleares el párroco Pedro
Barceló comenzará a construirse a partir
del próximo mes de septiembre.
De
hecho la excavación ya está lista para que
los operarios comiencen a levantar los
cimientos del templo en un solar que fue
cedido por la comunidad autónoma al
obispado y que tiene un total de 8.000
metros cuadrados. El terreno se halla entre
la parte posterior de la antigua iglesia y
la residencia de Can Picafort.
El
encargado de la obra será el arquitecto
Francisco Villalonga que espera que antes
de las fiestas de la Mare de Déu d'Agost
puedan tener las ofertas concretas de las
empresas que están interesadas en levantar
la nueva iglesia. «En menos de un mes
habremos adjudicado la construcción y para
el 10 de septiembre celebraremos la
colocaron de la primera piedra. Las obras
se ejecutarán en un periodo no superior a
tres años» explicó el párroco de la
localidad.
Un espacio
aprovechado
Desde la parroquia se
alaba el trabajo de Villalonga ya que «ha
distribuido muy bien todo el espacio y se
ha ajustado a todo lo que ha solicitado el
Obispado, la parroquia y el pueblo», matiza
Barceló, quien además vaticina que ésta
«será una obra de referencia arquitectónica
y artística de nuestro tiempo, con la
sencillez necesaria para que sea una
iglesia sostenible».
La construcción
contará con un semisótano de 1.100 metros
cuadrados que se utilizará para actividades
lúdicas, juveniles y sociales, donde además
de ubicará el depósito de riego del amplio
jardín que dispondrá en las afueras.
La planta de la iglesia será de 950
metros cuadrados. En este espacio se podrán
acomodar 500 feligreses sentados en los
bancos y más de 600 si se cuentan los que
caben de pie. Mientras, la altura máxima
del edificio será de 26 metros, rematado
por el campanario.
Desde la parroquia
agradecieron la colaboración recibida tanto
desde el pueblo, el Govern, el Consell de
Mallorca y el propio Ayuntamiento. En
palabras del sacerdote, «la corporación
municipal, con todos sus grupos políticos
nos ha mostrado su respaldo y queremos
destacar su valor al haber decidido apoyar
la construcción de nuestra iglesia a la vez
que se rehabilita la de la Vila», y
prosiguió, «son dos frentes abiertos y por
eso estamos muy agradecidos al alcalde
Antoni del Olmo» manifestó
Barceló.
Finalmente reconoció el
retraso acumulado en el proyecto y que se
ha debido a un problema con la calificación
del solar ya que no estaba registrado como
de uso religiosos sino social. Sin embargo,
hace algunas semanas el regidor de
urbanismo Miquel Ordinas informó de que
todo ya estaba en regla para iniciar los
trámites de su edificación.
El coste
de la obras, financiadas desde el Obispado,
es de un millón de euros, a parte de los
gastos de aparejador, licencia de obras y
proyecto.