S. C. G.
La victoria de la
popular Catalina Soler en Felanitx
fue uno de los triunfos más destacados de
las elecciones municipales del 25M de 2003,
ya que la ahora alcaldesa necesitaba sumar
tres regidores más a los que tuvo durante
la anterior legislatura (donde ya fue la
más votada) para evitar que el pacte de
progrés local volviera a dejarla en la
oposición.
Y así fue. El importante
ascenso del PP, sobre todo a costa de UM
-que había ostentado la Alcaldía en el
último periodo de la anterior legislatura
en la persona de Miquel Julià- que perdió
dos de sus tres ediles, propició que Soler
lograra los 9 concejales imprescindibles
para que ninguna alternativa progresista
pudiera dejarla de nuevo en los bancos de
la oposición.
Ahora, apenas 15 meses
después, una de las mayorías más celebradas
y estables del PP mallorquín parece
tambalearse por las disputas internas en el
propio equipo de gobierno.