J. D.
Los 1.000 kilogramos de
hachís de resina y polen que la Guardia
Civil interceptó el pasado día 12 de julio
estaban a punto de entrar en el mercado
negro mallorquín aprovechando la época
estival.
Lo más probable es que el
grueso de este alijo hubiera entrado a la
Isla durante este pasado invierno, cuando
las medidas de seguridad en los puertos
mallorquines son menos rígidas que en pleno
verano.
La intención de los
traficantes suele ser aprovechar el
invierno para almacenar hachís, ya que es
más fácil introducirlo en la Isla, y cuando
comienza la temporada estival, venderlo
aprovechando que en esta época hay muchos
más turistas que son posibles
destinatarios.
El precio de mercado
de este estupefaciente está alrededor de
unos 30 euros los ocho gramos, mucho más
bajo que el de la cocaína, que ronda los 60
euros el gramo.
La diferencia entre
el hachís y la cocaína, es que a esta
última a menos cantidad se le puede sacar
mucho más valor de mercado.