El presidente de la Fundación y también
director gerente de la Asociación de
Constructores de Baleares, Manuel Gómez,
señaló que desde 2002 los visados de
construcción de viviendas han descendido un
30% desde 2002. Ha provocado la
desaparición de 3.500 puestos de trabajo de
empresas de la Península que trabajaban en
las Islas desde 2001.
En la
actualidad, el sector de la construcción
cuenta con unos 56.000 trabajadores en
Baleares. Un total de 14.000 son autónomos
y 42.000 trabajan por cuenta ajena.
En torno a estas cifras, Gómez
lamentó que exista un gran índice de
«rotación laboral» en la construcción. Los
empleados habitualmente no permanecen
grandes temporadas trabajando en el sector.
Esto dificulta la labor de formación que se
realiza para profesionalizar a las
empresas.
El presidente de la
Asociación de Constructores aseguró que en
los últimos años el sector se había
«sobredimensionado». «Ni los excesos ni los
defectos son buenos para las empresas
serias», subrayó Gómez.
No obstante,
el director gerente de la Asociación de
Constructores aseguró que el sector
«necesita trabajo». Gómez salió al paso de
la polémica suscitada con una parte de los
hoteleros sobre el actual modelo turístico
la construcción de segundas residencias. «A
nosotros nos da igual construir hoteles que
residencias», señaló.