AGUSTIN RIVERA
PALMA.- Fueron casi
dos horas de reunión. Hablaron mucho,
debatieron a fondo, pero concretaron poco.
El Govern presentó un documento de trabajo,
que los sindicatos y los empresarios al
mismo tiempo alabaron y avalaron, pero UGT,
en boca de su secretario general en las
Islas, Lorenzo Bravo, dejó muy clara su
postura: «En la hostelería se están
perdiendo muchos empleos». Y en esta línea,
destacó que en el sector turístico de
Baleares se había producido «una cantidad
de improvisación de mil pares de
narices».
Por ello, anunció
movilizaciones para el mes de septiembre
«por el goteo de fijos a fijos
discontinuos». Se explicó Bravo: «La
reconversión está pasando desapercibida».
Fueron seis los puntos que se concretaron
en la reunión: el todo incluido, la oferta
residencial, el turismo náutico, la oferta
complementaria, la estacionalidad del
sector y el desarrollo del artículo 54 de
la Ley General Turística. En este documento
se prometió establecer medidas concretas
para mejorar y «adaptar» diversos aspectos
del modelo turístico balear a las
exigencias actuales, un aspecto sobre el
cual se pusieron de relieve las
discrepancias existentes entre las
patronales y los sindicatos.
El
conseller de Turismo, Joan Flaquer,
presentó un «exhaustivo» análisis de los
aspectos que inciden en la actualidad en el
sector del turismo, en base al cual los
asistentes establecieron seis aspectos
relevantes sobre los que una comisión
técnica presentará en septiembre un
documento definitivo.
Durante el
encuentro, los representantes de las
patronales CAEB y PIMEB y de los sindicatos
CCOO y UGT valoraron que se llegue a un
consenso para elaborar dicho documento, si
bien no se pusieron de acuerdo sobre el
actual modelo turístico que, según estos
últimos está «agotado», postura con la que
se mostraron disconformes las entidades
empresariales y el Ejecutivo, que
destacaron la necesidad de «adaptar» el
sistema a las nuevas exigencias del
mercado.
La comisión técnica
elaborará medidas concretas de actuación
destinadas, según Flaquer, a mejorar el
actual modelo que, recordó, ha
proporcionado «40 años de prosperidad a las
islas» y «no está agotado» pero, destacó,
debe «corregirse y cambiar» para afrontar
«el futuro con mayores garantías de éxito»
y asumir los nuevos retos del mercado.
En cambio, el secretario general de
UGT, Lorenzo Bravo, señaló que las islas se
encuentran en una situación de «crisis
estructural» aunque matizó más tarde que
«el modelo no se acaba» pero sí que ha
sufrido un cambio que puede perjudicar al
archipiélago y en especial a los
trabajadores del sector.
Aún así,
valoró la «voluntad» del Ejecutivo por
establecer un diálogo con los sindicatos y
se mostró sorprendido por el documento
presentado por Flaquer, que plasmaba, en su
opinión, todos los aspectos importantes a
tratar sobre la situación turística en
Baleares.
El secretario general de
CCOO, José Benedicto, afirmó que los puntos
acordado son sólo una base para elaborar
medidas definitivas para superar una
«crisis» determinada porque el modelo
turístico actual está «agotado», aunque
luego precisó que únicamente se debe
«corregir».
En este sentido,
solicitó que no se aborde la situación
económica sólo desde el aspecto turístico y
que analice en un marco más amplio,
atendiendo al resto de sectores
productivos, la política social, la
vivienda y el empleo.
El presidente
de la CAEB, Josep Oliver, pidió en este
punto que «no se traumatice la cuestión» y
se mostró convencido de que el modelo
turístico no está agotado en absoluto,
aunque reconoció que tiene «problemas».
debate y el análisis destinado a mejorar
este modelo.