JUAN RIERA ROCA
PALMA.-Cuando
mañana jueves Jaume Matas, jefe del
Ejecutivo balear y el presidente del
Gobierno central, José Luis Rodríguez
Zapatero se encierren en el salón de La
Moncloa en el que ZP recibe a los
presidentes autonómicos, los temas que
ambos mandatarios pondrán sobre la mesa
supondrán para Baleares 1.500 millones de
euros en inversiones y un número
indeterminado pero muy elevado de millones
en descuentos y bonificaciones.
Jaume
Matas, que aprovechó hace cuatro meses las
misma carta con la que felicitó a ZP tras
la victoria del PSOE en las Elecciones
Generales para pedirle una audiencia,
exigirá al presidente del Gobierno que
cumpla con los cinco convenios firmados con
el anterior Gobierno (del PP), que pague
las desaladoras previstas y que siga
financiando las obras de sa
Costera.
Un segundo capítulo de las
peticiones que Matas quiere discutir con ZP
es el cumplimiento del Régimen Especial de
Baleares (REB), esencia de cuyo debate no
es otra que la recientemente expresada por
el conseller de Interior y secretario
general del PP de Baleares, José María
Rodríguez: «Que nos traten igual que a
Canarias».
En tercer lugar, Matas
exigirá a Zapatero que tenga «lealtad»
institucional y que cumpla su promesa de
pagar los sobrecostes para el erario
autonómico que se deriven de las
modificaciones en la legislación básica que
promueva desde el Congreso de los Diputados
la mayoría socialista que sustenta al
Gobierno central.
Menores y
Extranjeros
Ejemplos de
sobrecostes que se puedan derivar de
modificaciones legislativas son la nueva
Ley de Menores y los costes aparejados en
infraestructuras y servicios que debería
ejecutar la CAIB, o la Ley de Extranjería,
que obliga a la Comunidad a ofrecer
Servicios Sociales, Sanidad y Educación a
todos los inmigrantes.
El cuarto y
último capítulo no es el menos importante.
Matas solicitará a Zapatero una mejora de
la financiación para la sanidad y la
educación. El argumento no tiene pérdida:
el acuerdo de financiación autonómica de
2001 establece que el dinero que el Estado
destina a las autonomías para sus
competencias podrá incrementarse si se
incrementa la población de la zona en
cuestión.
En Baleares se da y se
supera esta circunstancia, dado que esta
Comunidad Autónoma ha sido la principal
receptora de inmigrantes en los últimos
años. Solo en lo que a la educación se
refiere, cálculos del conseller Francesc
Fiol señalan que los recién llegados han
generado la necesidad de construir 10
escuelas más.
En sanidad, la deuda
generada por la atención a los inmigrantes
era de 5.000 millones de pesetas ya a
finales del siglo pasado. Esta cantidad ha
aumentado considerablemente, al tiempo que
lo ha hecho la que debería financiar las
infraestructuras sanitarias, es decir,
hospitales, centros de salud y otros
servicios.