JOSÉ M. DE LAMO
EIVISSA.- El
sector turístico de la isla de Eivissa se
mostró ayer alarmado por la huelga
indefinida anunciada por el Comité de
Empresa de Herbusa para el próximo día 24
de julio.
Para Pedro Matutes,
presidente de la Federación Hotelera de
Eivissa y Formentera, esta convocatoria es
«una noticia preocupante, y más este año»
con lo mal que se presenta la campaña
turística. «Hay que recordar la mala imagen
que dieron en el exterior las últimas
huelgas que se han llevado a cabo en los
últimos años» recalcó Matutes.
De
cualquier forma, el máximo responsable de
los hoteleros pitiusos confía en que
todavía queda tiempo para negociar. «Espero
que finalmente lleguen a un acuerdo»,
subrayó Matutes, porque si no saldríamos
perjudicados todos».
En parecidos
términos se expresó el presidente de
Fomento del Turismo, José Tur Olmo,
quien matizó que este anuncio es «muy
negativo» especialmente a la altura de
temporada en que nos encontramos. «Es una
lástima que estas huelgas siempre se lleven
a cabo en la época que más molestan»,
indicó Tur Olmo, «y peor ahora por cómo se
está desarrollando esta temporada. En este
sentido llueve sobre mojado»,
sentenció.
El presidente de Fomento
del Turismo también mostró su deseo de que
finalmente tanto empresa como trabajadores
puedan llegar a un acuerdo en los días que
faltan hasta el inicio de la huelga.
Asimismo, señaló que las administraciones
implicadas deberían mediar en este
conflicto «porque este tipo de huelgas
hacen mucho daño a la imagen de la
isla».
Por su parte, las
administraciones implicadas, como son el
Consell Insular y los ayuntamientos de Sant
Josep, Santa Eulària y Sant Joan, esperan
que finalmente la amenaza del sindicato
USO, que ostenta la representación
mayoritaria dentro de la empresa Herbusa,
no se haga realidad y se pueda llegar a un
acuerdo que permita la desconvocatoria del
paro.
El portavoz del equipo de
Gobierno insular, Joan Marí Tur,
manifestó su deseo de que «se llegue a una
solución» y que se arregle este problema
«en la medida de lo posible porque podría
ser nefasto tanto para los propios
residentes como para el turismo». Asimismo,
confió en que ambas partes dialoguen y
aseguró que el Consell «hará lo que tenga
que hacer» para evitar que se de una
situación de este
estilo.
Antoni Marí,
alcalde de Sant Joan, recordó que hace unos
años, «por desgracia», su municipio ya tuvo
que sufrir una huelga de estas
características. «Es una pena que haya que
llegar a esta situación en cuestiones de
servicio público» señaló el primer edil,
«también hay que tener en cuenta que se va
a dar una pésima imagen que agravará la
actual situación económico social de la
isla justo este año que tenemos una baja
afluencia turística».
Pese a todo,
manifestó su deseo de que se acabe llegando
a una solución pactada y anunció que, en
caso contrario, se decretarán unos
servicios mínimos «para evitar perjuicios y
el riesgo que una huelga de estas
características conlleva en cuestiones
sanitarias».
Asimismo, se mostró a
favor de que las administraciones tomen
partido para fomentar el diálogo entre
ambas partes, a las que pidió «buena
voluntad» para evitar este paro «que nos
perjudicará a todos».
Solución
dialogada
El teniente de alcalde
de Santa Eulària, Vicent Riera,
calificó el anuncio de huelga en el
servicio de recogida de basuras como «una
mala noticia» porque se produce en plena
temporada turística «y la gente viene a la
isla a descansar y relajarse» en lugar de
verse inmerso en un conflicto social que,
además, le perjudica en primera
persona.
«Los trabajadores están en
su derecho de manifestarse», explicó Riera,
«pero creo que todos, incluidas las
instituciones, deberíamos fomentar que se
llegue a una solución dialogada».
Por
su parte, el concejal de Medio Ambiente del
Ayuntamiento de Sant Josep, Antoni
Cardona, fue mucho más tajante que los
responsables de los otros consistorios
implicados y señaló que, hacer la huelga en
plena temporada le parece «oportunismo».
Asimismo, abogó por que se encuentre
en este conflicto «una solución rápida»
porque «todos vivimos del turismo y esta no
es una temporada muy boyante» y pidió a
ambas partes, empresa y trabajadores, que
tengan «conciencia».
Cardona
consideró a su vez que es de vital
importancia que las administraciones tomen
cartas en el asunto «porque se trata de un
servicio público». De cualquier forma,
anunció que el Consistorio propondrá unos
servicios mínimos y, en caso de que sean
aprobados por la autoridad competente y no
se respeten, «habrá que ver lo que la ley
nos permite hacer». «El verano no es muy
largo y son unas fechas muy problemáticas
para presentar conflictos», sentenció el
edil.