Los ayuntamientos fueron la clave para
que se pudiera respirar una paz social
entre la empresa Herbusa y el sindicato
USO, mayoritario en esta compañía, y que se
desconvocara de esta forma la huelga que,
durante 5 días del mes de julio de 2001,
dejó las calles de Sant Josep, Santa
Eulària y Sant Joan repletas de
basura.
Estos tres consistorios
tuvieron que renunciar a la recogida de
residuos y a la limpieza viaria durante los
domingos para que finalmente Herbusa y USO
firmaran la paz.
El acuerdo suscrito
en esos momentos establecía que los 10
conductores de los camiones de recogida
librarían en temporada alta tres días cada
dos semanas trabajadas. Estas libranzas se
distribuirían en dos días una semana y uno
sólo la siguiente. Los días no tenían por
qué ser consecutivos ni coincidir con fin
de semana.
En la semana en que los
trabajadores gozaran de dos días libres,
los conductores y el personal de limpieza
tendrían que incrementar su jornada laboral
40 minutos. Si por razones excepcionales y
a solicitud de los ayuntamientos tuvieran
que trabajar un domingo, se les pagaría
como un día festivo.
Este acuerdo
también marcaba que los conductores podrían
disfrutar de sus vacaciones en el mes de
agosto y, si por la baja de algún compañero
u otra contingencia no las pudieran
disfrutar este mes, las vacaciones se les
ampliarían hasta los 42 días para su
disfrute posterior.