«Nuestro objetivo básico es que la gente
que viene a oírnos se vaya a su casa
contenta, descamisada, despeinada y con una
sonrisa de oreja a oreja». Estas fueron las
palabras de los hemanos Muñoz dos horas
antes de comenzar el concierto en Mallorca.
M. M.
El grupo catalán Estopa
batió su propio récord de público anoche,
martes 13, en el Lluís Sitjar, Mallorca.
Pero ellos dijeron no ser supersticiosos y
que ni se habían dado cuenta. Ellos lo que
afirmaron es que ya tenían ganas después de
tanto tienpo sin venir a la
Isla.
Momentos antes del comienzo del
concierto, con un poco de retraso,
afirmaron «no hacer las canciones pensando
en el público, sino en ellos mismo, por
supuesto contratando a los mejores músicos
según su criterio».
Quizá, según
ellos, «el secreto de su éxito» reside en
que ellos son «los tíos más normales del
mundo» y que por eso su música «llega a
tanta gente». De hecho, su público es «de
lo más variopinto: personas mayores,
jóvenes e incluso familias con niños». Para
estos últimos, los niños, ellos no creen
que su música sea «agresiva ni perjudicial
para nadie». Y añaden: «no hacemos, para
nada, apología de las drogas, sino que
explicamos lo que hay con mucha
naturalidad».
Los hermanos parecían
bastante relajados y contentos e incluso
hablaron de la piratería. David, el
vocalista, afirmó que «moral y éticamente
la piratería gratis si que estaría bien,
pero no es así, sino que alguien que no ha
trabajado en el disco se beneficia y es
quien se lleva el dinero.Y eso no es
justo». Sobre este tema su hermano ha
añadido: «normalmente a costa de la
explotación de tres o cuatro
inmigrantes».
Estopa ha evolucionado
mucho desde su primer disco hace ya cuatro
años, pero ellos dicen no haberlo notado.
«Uno no siente cuando crece, y cuando haces
canciones no ves evolución, sino una
historia más».