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EL MUNDO OPINA
Boquitas cerradas
Caso Rasputín: 59.899 pesetas
integramente devueltas a las arcas
públicas. Caso Nájera: 25,7 millones de
pesetas no reintegradas a las arcas
municipales. Caso Rasputín: 59.899 pesetas
gastadas en entradas al puticlub y en
copichuelas. Caso Nájera: 25,7 millones de
pesetas gastadas en joyas, en Cerruti,
Façonnable, Polo Ralph Lauren, Loewe y
Zegna, en viajes, en regalos a peluqueras,
a depiladoras y a la secretaria de Alfonso
Guerra. Caso Rasputín: espacios generosos
en los media locales, gemidos
ululantes de socialistas, rasgamiento de
vestiduras éticas y hasta la SER al
servicio de la causa. Caso Nájera: boquitas
cerradas, espacios mediáticos inexistentes,
silencio socialista, éticas olvidadas,
plumas inactivas. No son sólo las dos varas
de medir de dos episodios, el uno ridículo
y el otro grandioso, sino el ominoso
silencio, deliberado, cómplice con uno de
los mayores escándalos que ha vivido esta
autonomía. El caso Nájera se ha destapado
porque ha habido un político con coraje
-Carlos Delgado- y un periódico
independiente, EL MUNDO/ El Día de
Baleares. Así de claro, para vergüenza
ajena.
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