AGUSTIN RIVERA
PALMA.- Zapatero
pensaba alojarse en una finca sancionada
con irregularidades en su piscina. Así lo
confirmaron ayer a EL MUNDO fuentes de la
organización de las vacaciones del
presidente. La Torre de Sant Nicolau era el
lugar elegido por ZP y su esposa, Sonsoles
Espinosa, para pasar sus vacaciones de
agosto en Menorca, como ya adelantó este
periódico el pasado 24 de junio. Sin
embargo, los problemas en esta finca han
desaconsejado el cambio de casa de ZP para
evitar polémicas urbanísticas.
La
casa en cuestión, propiedad de la
diseñadora italiana Paola Guzzoni, situada
a escasamente un kilómetro del aeropuerto,
figura en los archivos municipales de Mahón
con una sanción por una presunta
irregularidad en la piscina, que se
sancionó «con un fuerte expediente
económico», según las mismas fuentes
consultadas.
El ex presidente del
Gobierno José María Aznar también tuvo
problemas con su vivienda de veraneo. En su
primer año de vacaciones en Menorca se
alojó en Finca Morell, una casa que tenía
una piscina ilegal, situada en la zona
norte de Mahón.
Tras descartar Sant
Nicolau, la vivienda que el presidente ha
elegido como primera opción para sus
vacaciones es la finca Santa Bárbara,
ubicada frente a la vivienda descartada.
Esta finca tiene un muro de pared seca de
metro y medio de altura, está rodeada de
cipreses y tiene dos casas bajas y un
amplio porche. En Santa Bárbara estaba
previsto que se alojara parte del servicio
de seguridad de Presidencia.
Para
llegar a la Torre de Sant Nicolau se tiene
que atravesar un camino de tierra repleto
de socavones. La casa es una especie de
búnker con árboles que tapan todo el
interior del fortín. Ya el pasado mes de
junio, su esposa, Sonsoles Espinosa, visitó
la isla para sondear las posibilidades de
Menorca como descanso veraniego para el
nuevo inquilino de La Moncloa. Espinosa se
quedó encantada con el enclave. La decisión
ya estaba tomada.
La esposa de
Zapatero llegó a Menorca casi de incógnito
y a bordo de un vuelo regular de Iberia con
motivo de una visita privada que, según
indicaron fuentes oficiales, se trataba de
visita privada. La mujer del presidente
llegó al mediodía al aeropuerto de Menorca
donde le esperaban el recién estrenado
director insular de la Administración
General del Estado, Marc Pons, y el
director de la instalación, Nemesio Suárez.
La recepción no fue precisamente a bombo y
platillo.