PEDRO AGUILÓ MORA
PALMA.-
Después de estar varias semanas suspendido
de empleo y sueldo, el ex presidente de la
Asociación de Vecino de Sa Calatrava,
Climent Garau, fue ayer despedido de la
entidad bancaria en que trabajaba:
Bancaja.
Así lo confirmaron ayer
fuentes cercanas a la cúpula de la citada
entidad bancaria a EL MUNDO/El Día de
Baleares. «Este señor ya no forma parte de
la plantilla de Bancaja», afirmaron fuentes
de la Dirección Regional de la
misma.
La mismas fuentes de Bancaja
tampoco desmintieron que Climent Garau
hubiera perpetrado el presunto desfalco que
ayer denunció este rotativo. Asimismo,
reconoció que el banco todavía no ha podido
cuantificar el montante total de dinero que
presuntamente defraudó Garau en la oficina
bancaria de la cual era
responsable.
La noticia del despido
no tendría más trascendencia sino fuera que
desde la sucursal de Bancaja de la cual
Garau era director, éste presuntamente
estafó varios millones de antiguas pesetas
a diferentes miembros de la asociación
vecinal que presidía.
Hasta el día de
ayer, Climent Garau era el director de la
oficina bancaria Palma-Llevant.
Supuestamente fue desde esta sucursal de
Bancaja donde Garau ejecutó las polémicas
maniobras de ingeniería financiera que a la
postre desmantelaron las cuentas corrientes
de varios miembros de la Asociación de
Vecinos de Sa Calatrava.
Ante los
hechos anteriormente expuestos, Climent
Garau reconoció a este diario que durante
la mañana de ayer la Dirección Regional de
Bancaja le remitió «un escrito» en el que
se le comunicaba que acababa de ser
despedido.
Asimismo, el sistema
operativo de Bancaja anunció ayer en sus
pantallas la baja definitiva de Climent
Garau, después de que éste hubiera dejado
de acudir a su puesto de trabajo en la
oficina 0851 debido a un cautelar «permiso
reglamentario».
Aunque el ex director
de la sucursal Llevant-Palma no quiso
desvelar el contenido de la carta de
despido y las razones que en ella esgrimía
Bancaja para justificar su expulsión, Garau
manifestó que «no me extrañaría que el
despido viniera producido por lo publicado
ayer en El Mundo».
En cuanto a las
presuntas operaciones financieras
fraudulentas que Climent Garau, a través de
'su' oficina bancaria, llevó a cabo con los
caudales de la Asociación de Vecinos de Sa
Calatrava y los de algunos de sus miembros,
el ex empleado de Bancaja aseguró que nunca
ha estafado un euro a nadie.
Por otra
parte, Garau desmintió que abandonará su
residencia en el barrio de Sa Calatrava
debido a que empezaran a conocerse las
presuntas irregularidades bancarias y sus
conflictos en el seno de la agrupación
vecinal.
«Me fui del barrio de Sa
Calatrava porque me separé de mi esposa y
tuve que buscarme otra casa», manifestó un
alterado Climent Garau que también acusó a
EL MUNDO/El Día de Baleares de haberle
«arruinado la vida».
Por otra parte,
el secretario de la Asociación de Vecinos
de Sa Calatrava, sostiene que una vez
iniciada la auditoría de las cuentas de la
asociación, «por ahora se ha detectado un
descuadre de unos ochenta millones de las
antiguas pesetas».
«La punta del
iceberg»
Tal como publicó ayer
este diario, miembros de la Asociación de
Vecinos de Sa Calatrava acusaron al que
fuera presidente de la entidad, Climent
Garau, de perpetrar una estafa
millonaria.
Las estafas se habrían
realizado a partir de la concesión de
créditos, tramitación de hipotecas y fondos
de inversión. Garau trabajaba hasta ayer en
Bancaja y utilizando su influencia en el
barrio de Sa Calatrava habría embaucado a
diversos vecinos para que invirtieran
dinero la oficina bancaria de la que era el
director.
De momento, ninguno de los
vecino estafados ha presentado denuncia
ante los tribunales, aunque al menos dos ya
han iniciado los trámites para
hacerlo.
La mayoría, sin embargo,
permanece a la espera de conocer las
posibilidades de recuperar el dinero. Es
Bancaja la que, con el objeto de evitar que
salte el escándalo, está negociando con los
afectados.
En su momento, Climent
Garau negó las acusaciones, aunque admitió
que «si ha habido algún error, éste ya ha
sido subsanado o será subsanado por parte
de la entidad bancaria».
Garau
también afirmó que en el trasfondo de todas
las acusaciones hay una guerra entre
asociaciones de vecinos y una batalla
política.
No obstante, después de ser
despedido de Bancaja, fuentes de la
Asociación de Vecinos de Sa Calatrava
aseguran que la estafa que Garau llevó a
cabo con el dinero de la asociación y de
algunos de sus miembros, «es solamente la
'punta del iceberg' de otras
irregularidades mucho mayores».