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DE BUENA TINTA
Estan observantes
En medios náuticos de Palma se sigue con
atención el comportamiento del Gobierno de
la Nación y de Maragall con Valencia y la
Copa de América. Aunque Valencia «venció» a
Palma como sede de la famosa Copa, se
juzgan intolerables, tanto el
comportamiento de Maragall al pretender
arrebatar la competición a los valencianos,
como las ambigüedades del Gobierno de la
Nación a la hora de cumplir sus compromisos
con Valencia, adquiridos por el anterior
Ejecutivo. Se piensa que puede estallar un
gran escándalo, inaugurarse una absurda
«guerra autonómica» y, desde luego,
conseguir una imagen de Barcelona
antipática, egoísta, mala perdedora con
malas artes.
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