-La reforma de estatutos de autonomía
que se avecina, ¿cambiará el modelo actual
de Estado?
-Yo creo que el
problema no es abrir el modelo, el problema
es medir las consecuencias de iniciar un
proceso de reforma constitucional y
estatutaria. La realidad del País Vasco y
Cataluña condicionan el modelo de Estado
vigente y futuro. Las reformas
constitucionales y de los estatutos
tendrían que tener como principal objetivo
la garantía de un consenso como el de que
impulsó la Constitución. Esto no se ha
respetado. Zapatero no respetó esta
propuesta, formulada por Rajoy, a causa de
las hipotecas con el PSC y los partidos
nacionalistas. Abrimos un proceso que muy
bien puede acabar en un nuevo modelo de
Estado. Sin lugar a
dudas.
-¿Existirá España dentro de
30 años?
-Espero que sí. Espero
que el sentido común prevalezca. Una vez se
abra este proceso, todas las comunidades
autónomas defenderán sus intereses.
Nosotros no vamos a ser menos y no
permitiremos que haya comunidades de
segunda. Si el Gobierno abre este proceso
de reforma estatutaria, nosotros, por
supuesto, lo aprovecharemos.
-¿El
Govern balear quiere tener policía
autonómica propia?
-Una cosa es
que el Estatuto de Autonomía permita la
policía autonómica y otra el tenerla. Es
una cuestión que depende mucho del
funcionamiento de los cuerpos de seguridad
del estado. Estamos hablando de seguridad
ciudadana.
-¿Cree que es
necesaria?
-Si las fuerzas de
seguridad cumplen con su función no tiene
por qué ser imprescindible. Evidentemente,
si se consolida la fuga de policías a la
Península, podría ser imprescindible la
policía autonómica. Lo fundamental es el
objetivo de la seguridad ciudadana, el
instrumento es evaluable.