La conselleria de Presidencia otorga
desde el pasado mes de enero un talón de
300 euros destinado a ayudar a las familias
a hacer frente a los gastos de guardería de
sus hijos más pequeños.
La
subvención, que recibe el nombre de
bonoguardería, puede llegar a ser de
400 euros en el caso de que se trate de una
familia numerosa o de un niño con algún
tipo de deficiencia o minusvalía.
El bonoguardería tiene
el objetivo de evitar que el cuidado de los
pequeños suponga un obstáculo para la
actividad profesional de los padres.
«Nuestra finalidad no es que la
administración supla el papel de la
familia, sino dar a las madres la
oportunidad de incorporarse al mercado
laboral en caso de que quieran hacerlo»,
explicó la consellera de Presidencia, Rosa
Puig, en declaraciones a este
periódico.
Los trámites
burocráticos para solicitar el
bonoguardería no son excesivamente
complejos. Hay que presentar una factura
que acredite que el niño está matriculado
en una guardería, una copia de la
declaración de la renta, el libro de
familia y en el caso de que el niño tenga
algún tipo de deficiencia o minusvalía, un
certificado que así lo
acredite.
Las familias con una
renta inferior a 15.000 euros que
solicitaron el bonoguardería recibieron los
300 euros de forma inmediata, sin tener que
pasar por la mayor parte de los trámites y
sin la obligación de presentar toda la
documentación.
El Govern
otorgó la ayuda a estos padres en tan sólo
2 días. Las familias con una renta superior
a 15.000 euros debieron pasar por un comité
evaluador que determinó si debían recibir
los 300 euros. De todos modos, según se
indicó desde la Conselleria, prácticamente
todas las personas que han solicitado el
bonoguardería y que cumplían con los
requisitos mínimos han obtenido la ayuda.