TOLO JAUME
PALMA.- A la sexta
llegó la gran reválida de Jorge Lorenzo,
que tras ganar en la Catedral del
motociclismo ha reflejado su espectacular
progresión desde el arranque de la
temporada. El mallorquín ya pudo subir a lo
más alto del cajón en Barcelona, pero el
marcador electrónico le jugó una mala
pasada y en Assen recuperó la sonrisa y
soltó la rabia de un joven piloto al que
Angel Nieto ya le vio la mirada de un
campeón del mundo.
Ahora el
integrante del equipo Derbi-Caja Madrid
tiene la moral por las nubes y se cree más
que nunca el objetivo que se había marcado
antes de que el circo del Mundial subiese
el telón. La desventaja es mucha, pero la
reacción parece mucho más rápida que la
experimentada en el anterior ejercicio, en
el que empezó discreto y terminó como un
tiro.
Bajo la sabia batuta de Luigi
Dall Igna la 'bala roja' del mallorquín se
iguala con las mejores del campeonato y si
a la máquina se le une el talento de
Lorenzo todo es posible, incluso luchar por
el campeonato: «Pensar en el campeonato no
es una insensatez, estoy a cincuenta puntos
de Dovizioso y quedan doscientos cincuenta
y en Brasil, que es la siguiente cita del
campeonato, espero ganar como hice el
pasado año».
El mallorquín dio una
lección de pilotaje y arrojo en el trazado
más técnico del Mundial y explicó el
desarrollo de una última vuelta de las que
crean afición: «La última vuelta fue
dificilísima, pues íbamos todos en un
pañuelo, y en la zona que me salí a la
hierba siempre apuraba al máximo, pero en
la última vuelta abrir el acelerador antes
me salí, por lo que luego me tocó apurar la
frenada para superar a Dovizioso y Stoner.
Quería ganar y había que asumir todos los
riesgos, pero la verdad es que es una
satisfacción haber conseguido mi primera
victoria del año». Además, opinó que «he
realizado una última vuelta de ensueño, ya
que ganar después de un paseo por la
hierba, perder tres posiciones y volver a
remontarlas es algo increíble. Ha sido una
carrera apasionante y muy divertida, en la
que he podido ganar porque le he puesto más
ganas y valor que mis rivales».
El
joven piloto está pasando por una de sus
mejores etapas y es que además de
encontrarse bien físicamente, la mecánica
le está respetando: «Para mí, soy el mejor
de la cilindrada, ya que si no estuviera
convencido de mis posibilidades, lo mejor
que podría hacer sería quedarme en casa».
También añadió que «después del GP de
Catalunya, donde el triunfo se me escapó
por una tontería, éste era el momento ideal
para resarcirse, lograr la victoria y que
se me pasara el enfado».
La victoria
anima al mallorquín en su próxima cita en
Brasil, donde intentará volver a ser el
mejor, según sus propias palabras: «La
próxima semana quiero repetir victoria en
Brasil, donde gané el año pasado, y ser
capaz de lograr un 'doblete', algo que hace
mucho tiempo no sucede en los 125 c.c.».
Una victoria en suelo carioca, donde
llegará como uno de los principales
aspirantes al triunfo, supondría un nuevo
impulso moral y escalar varias posiciones
en la general.