TOMEU MAURA
PALMA.- «Me quedo
esperando a la selección. Me la voy a
jugar». Luis Aragonés está más cerca que
nunca de convertirse en el nuevo inquilino
del banquillo español. El entrenador
madrileño y su club se han dado mutua
libertad para seguir caminos separados.
Luis se queda a la espera de ser el
candidato elegido y el club ha comenzado ya
la búsqueda de un sustituto.
El
presidente Mateo Alemany ha hablado por fin
personalmente con él, le ha admitido que
había presionado a la Federación Española
para que eligiera otro seleccionador y se
ha comprometido a ponerse de nuevo en
contacto con Angel Villar para comunicarle
que esta vez el Mallorca no pondrá ninguna
traba si él es el elegido. Dicha llamada,
al parecer, se produjo durante la tarde de
ayer, y todo hace indicar que en el
transcurso de las próximas 48 horas la
Federación podría hacer oficial el
nombramiento de Luis Aragonés sin necesidad
de agotar el plazo de elección concedido a
la Comisión Mixta nombrada el viernes por
el propio presidente.
«No me ha
podido negar que habían hablado previamente
con la Federación», manifestó ayer a EL
MUNDO Luis Aragonés, que se encuentra
resentido con el que todavía es su club por
su comportamiento. «Si hubieran venido de
cara y me hubieran dicho 'Luis, queremos
que te quedes porque te necesitamos',
seguramente le hubiera dicho que no a la
selección en caso de que hubiera venido a
buscarme. Pero ir por detrás a presionarles
es algo que sinceramente no me esperaba y
que creo que no me merezco, porque me he
entregado al Mallorca en cuerpo y alma»,
admitió el entrenador madrileño, que se
queda ahora a la espera de acontecimientos
ante la posibilidad de que pueda quedarse
incluso e paro la próxima temporada. «Me la
tengo que jugar, y quizás pierda también al
Mallorca, porque lo que me ha dicho
Alemany, y eso sí que lo entiendo, es que
seguramente no van a poder
esperarme».
Dimisión. La
conversación entre Mateo Alemany y Luis
Aragonés ha servido para frenar
momentáneamente los deseos del entrenador
de presentar su dimisión al Mallorca, pero
si en el transcurso de las próximas horas
Luis no tiene constancia de que
efectivamente el presidente ha cumplido su
palabra y ha llamado de nuevo a la
Federación Española para liberarle, se
volvería a plantear seriamente la
posibilidad de renunciar al cargo. «No
quiero salir mal de la isla porque tanto mi
mujer como yo adoramos a Mallorca y al
Mallorca, pero me siento muy defraudado por
la forma en la que han actuado conmigo»,
admitió el técnico madrileño, que luego
subrayó que «espero que todo se haya
solucionado porque Alemany me ha dicho
ahora que me daba libertad para hacer lo
que quisiera».
Si en efecto se ha
producido esta llamada de Mateo Alemany a
la Federación, que parece que así ha sido,
el futuro de Luis Aragonés queda en manos
de Angel Villar, con el que incluso podría
haber hablado ayer el propio entrenador
madrileño. Cabe recordar que el federativo
mallorquín Antonio Borrás del Barrio, con
el que presuntamente contactó el jueves el
Mallorca para presionarle, manifestó el
mismo viernes a EL MUNDO que «no entraremos
en negociación con ningún entrenador con
contrato en vigor por su club», lo que
automáticamente descartaba a 'El Sabio de
Hortaleza'.
Luis Aragonés también
admitió que el presidente Mateo Alemany le
había sugerido la posibilidad de que
compaginara su cargo de seleccionador con
el de entrenador del Mallorca, «pero le he
respondido que eso es muy difícil». Las
horas del 'Sabio' en el banquillo de Son
Moix parecen pues contadas. Puede que
incluso antes de que la comisión mixta lo
elija el club ya anuncie la identidad de su
sustituto. Será el segundo entrenador en la
historia del Mallorca que dirija a una
selección nacional después de pasar por la
isla. El primero fue el técnico argentino
Juan Carlos Lorenzo, entrenador de
Argentina en el Mundial 66 de Inglaterra y
que fue el que ascendió en 1960 al Real
Mallorca a Primera División por primera vez
en su historia.