M. CERDÓ / M. A.
FONT
PALMA.- La vicepresidenta
del Govern balear, Rosa Estaràs, se reunirá
el próximo 6 de julio con la ministra de
Fomento, Magdalena Alvarez, para tratar
varios temas de interés para las Islas,
entre los que se encuentra la aplicación
del polémico convenio de carreteras
suscrito entre los ejecutivos balear y
central.
Estaràs consiguió ayer
concertar una visita con la ministra
después de que la consellera de Obras
Públicas, Mabel Cabrer, lo intentara en
numerosas ocasiones sin ningún resultado.
Finalmente, y después de una tensa
conversación telefónica, Estaràs y Álvarez
fijaron día y hora para el
encuentro.
La vicepresidenta del
Govern acudirá a la reunión acompañada de
Cabrer, que es quien mejor conoce los
detalles del convenio de carreteras. Por su
parte, la ministra hizo saber a Estaràs que
también estará presente el secretario de
estado del Ministerio.
Estaràs y
Alvarez discutirán durante la reunión sobre
el convenio de carreteras, pero también
charlarán sobre la situación del transporte
aéreo, marítimo y ferroviario en las
Islas.
Cabrer hizo saber la semana
pasada su malestar y su indignación por la
negativa de la ministra a contestar a sus
llamadas. La consellera de Obras Públicas
quiso establecer contacto con Alvarez
después de que el Gobierno emitiera una
nota en la que aseguraba que el Govern de
Matas llevaba adelante el convenio de
carreteras sin la «supervisión» del
Ejecutivo Central.
Además, Cabrer
envió una carta a la ministra felicitándola
por su toma de posesión y solicitando una
reunión para tratar sobre temas del interés
de ambas administraciones. Sin embargo,
nunca obtuvo respuesta.
Ante este
panorama, Estaràs decidió hacerse cargo de
la situación y llamar a la ministra para
solicitar una reunión inmediata. Alvarez no
se puso al teléfono hasta la tercera
llamada de Estaràs porque estaba reunida en
consejo de ministros. Sin embargo, momentos
más tarde, la ministra decidió devolver a
Estaràs la llamada.
Fue una
conversación dura y tensa en la que la
vicepresidenta del Govern recriminó a
Alvarez que no se hubiera reunido con
Cabrer para tratar el convenio de
carreteras. La ministra respondió que ella
no se reúne con los consejeros de las
comunidades autónomas en primera instancia,
sino que delega esta responsabilidad en el
secretario de Estado.
Alvarez explicó
a Estaràs que su forma de proceder es
reunirse con los consejeros cuando éstos ya
han tenido dos o tres encuentros con el
secretario de Estado para discutir aspectos
técnicos del proyecto o el tema a tratar.
Es en ese momento cuando Alvarez se reúne
con los consejeros para acordar las
directrices políticas.
Estaràs
manifestó a la ministra su desacuerdo con
este modo de proceder, puesto que, según la
vicepresidenta, lo primordial es marcar las
directrices políticas y después pasar a
concretar los aspectos técnicos. Si no
existe una norma política a seguir, indicó
la vicepresidenta, los técnicos no tienen
de qué hablar porque no pueden especificar
los detalles del proyecto.
La
ministra respondió con cierta indignación
que su forma de proceder es la que utiliza
con los consejeros de toda España y que, en
todo caso, no es el Govern balear quien
debe marcar el orden de las reuniones. A
continuación, Alvarez añadió a este
comentario una recriminación: el Govern
balear había creado mucha tensión en torno
al convenio de carreteras.
Estaràs
respondió que la tensión no era
responsabilidad del Ejecutivo central, sino
del Gobierno central, que la semana pasada
envió un comunicado en el que acusaba al
Govern de saltarse la «preceptiva»
supervisión del Gobierno para llevar
adelante el convenio de
carreteras.
Después de este
intercambio de reproches, la ministra
accedió a hacer una excepción en su modo de
proceder y a recibir a Estaràs el próximo 6
de julio.