P. A. M.
A pesar de que grandes
superficies comerciales como El Corte
Inglés, Carrefour o Alcampo, acompañadas
por algunas franquicias de moda, abrieron
ayer sus puertas al público, éste prefirió
irse hasta la playa en vez de salir de
compras.
Aparte de que el vice
presidente de Pimeco, Angel Pujol,
calificara de «fracaso» la jornada
comercial de ayer, ni el interior de los
establecimientos anteriormente citados, ni
siquiera sus aledaños presentaban mucho
ajetreo.
Asimismo, Pujol apuntó la
necesidad de que el Govern de Jaume Matas
desarrolle una Ley de Comercio específica
para la Comunidad Autónoma de las Illes
Balears. Una propuesta que en ningún
momento ha sido descartada por el Ejecutivo
balear. Sin embargo, tanto Matas como
Cardona, prefieren mostrarse cautos y
esperar a que sea el Ministro de Industria,
Turismo y Comercio, José Montilla, quien
mueva ficha en primer lugar.
El
stand by en la liberalización de los
horarios comerciales y la reducción de doce
a ocho los días de apertura de comercios en
día festivos, pasan por ser dos de los
puntos básicos que el Govern mirará con
lupa antes de pronunciarse en un sentido u
otro.
En otro orden de cosas, los
comercios afiliados a la asociación que
preside Demetrio Peña, Pimeco, se mostraron
muy satisfechos con el apoyo que han
recibido desde la conselleria de Comercio,
Industria y Energía.
Tal como
ratificó ayer, el conseller del ramo, Josep
Juan Cardona, ya anunció el pasado martes
15 de junio que en el caso de que las
grandes superficies rompieran el acuerdo de
apertura en días festivos, «la conselleria
defendería al pequeño
comercio».
Cardona, volvió a recordar
que tras incumplir el pacto con los
pequeños y medianos comercios, la
asociación de grandes superficies
comerciales «deberá atenerse a las
consecuencias y que en futuras reuniones
sobre los temas que afectan al sector el
Govern se pondrá de lado de las
pymes».
Josep Juan Cardona recordó
también que en estos temas, el Govern
siempre apuesta por el consenso entre ambas
partes ya que para el Ejecutivo balear «el
acuerdo es ley».
Sin embargo, el
conseller también advirtió de que si de
cara al futuro las grandes superficies
vuelven a incumplir su palabra, el Govern
«tiene muy claro del lado de quien ha de
estar: del pequeño comercio y del comercio
tradicional».