El president Matas la pescó al
vuelo y en el momento que percibió la
debilidad del Gobierno de Rodríguez
Zapatero con los nacionalistas, ha
solicitado idéntico modelo de financiación
al que reclaman los catalanes, quienes a su
vez tienen como guía el del País Vasco.
Incluso va más lejos, interpreta que si va
a haber «café para todos» los que todavía
no han perdido la referencia de que se
encuentran en España, perdón, también
tienen derecho a exigir que se modifiquen
la Constitución, los estatutos y la
financiación autonómica. Habrá que echarle
mucho talante, para ordenar el monipodio
que se avecina.
Mas, para emitir un
juicio de valor, hay que tener una idea del
conjunto. Esquerra Republicana de Catalunya
(ERC), Eusko Alkartasuna (EA), el Partido
Socialista de Andalucía (PSA), la Chunta
Aragonesista (CHA), el Bloque Nacionalista
Galego (BNG), etc., etc., sin excluir
algunos de nuestros colectivos
nacionalistas, son los pastores. España,
con perdón, es la oveja que felizmente no
está muerta. (Hoy sorprendentemente se
deben pedir disculpas cada vez que se
nombra España).
Pues bien, los
pastores van a exigir al PSOE como
responsable del gobierno de España, perdón,
que apoye la existencia de un «Senado de
los pueblos» en el Consejo de Europa, a
través del cual propugnarán la
autodeterminación, el control y gestión de
los fondos estructurales, así como la
configuración de una única institución que
defienda la política exterior de la Unión
Europea y en la que ellos actuarán de
partícipes. ¿Con qué pretexto?, obviamente
la pluralidad cultural y
lingüística.
*
Estas
emergencias étnicas podrían calificarse de
emocionales: amor a la tierra, fomento y
guarda de la lengua, etc., sino fuera
porque la presión y energías por crear las
mini-naciones han priorizado por encima de
la resolución de las necesidades básicas. A
partir de esta situación el tema es
preocupante. España, con perdón, se
encuentra metida en un carajal por haber
dado excesiva cancha a las ikastolas, sin
haber planteado que antes de la diversidad
se tiene que establecer la unidad. Tanto
Adolfo Suárez como Felipe
González, fueron especialmente tibios
con el pernicioso empleo que se daba a las
lenguas, por lo que hoy es el ariete
favorito de las ambiciones
políticas.
La clave de cómo van a
evolucionar las nacionalidades y por lo
tanto como se va a configurar España,
perdón otra vez, la tiene el PSOE y la
trampa a la que le quiere llevar nuestro
jacobino particular Carod-Rovira, es
solicitando que apoye la autodeterminación
de las mini-naciones como refrendo de que
cree auténticamente en las «democracias
vivas». El sofista Protágoras,
hubiera sido bastante más
agudo.
Hablando de contradicciones,
podemos trasladar esta problemática a
nuestra tierra. Debido a su vinculación con
el sector nacionalista el PSOE Balear ha
llegado a su techo y si el empeño del
Secretario de Organización, Damiá
Canoves, es negar la tendencia, debería
hablar a fondo de esta cuestión con el
señor Antich, ya que a veces los
hechos desmienten las palabras. El tiempo
os aprisionará en sus goznes, dijo
Huxley en una de sus obras más
representativas, avisando sobre lo que
suele ocurrir cuando no se distingue la
realidad de las cosas.