JOAN ESTRANY
BINISSALEM.- La
empresa de grifería Buades S.A. se ha
comprometido con el Ayuntamiento de
Binissalem a trasladar su planta de la
calle Conquistador al polígono industrial
de Es Cos en un plazo inferior a 4 años.
Así queda reflejado en el preconvenio que
se aprobó ayer en el Pleno a través del
cual se fijan siete cláusulas para que
Buades se ubique en el futuro en suelo
industrial.
Entre estas queda
patente el deseo expresado por ambas partes
de que la producción y los puestos de
trabajo se mantengan en Binissalem. Por lo
que respecta a los requisitos empresariales
el director gerente de Buades, Esteva Mas,
señala como prioritario que la grifería
pueda amortizar los importantes costes
derivados del traspaso.
En una
primera estimación la empresa cifra en 9,5
millones de euros el desembolso final que
acarrearía a los propietarios la compra del
solar industrial, la construcción de la
nave y la instalación de la correspondiente
maquinaria y logística fabril. También se
pide que la superficie de la nueva parcela
se corresponda con los 20.000 m2 de que
dispone el actual inmueble. Motivo que
obligaría a habilitar una área ex
profeso dado que las actuales parcelas
del polígono no sobrepasan los 5.000
m2.
Por su parte Buades se
comprometería a dejar que fuera el
Ayuntamiento quien explotase los terrenos
de la actual fábrica, cerrando cualquier
posible resquicio a una hipotética
actuación especulativa con dicho suelo. En
este sentido el Consistorio ya ha expresado
por escrito su intención de poder dedicar
parte de los metros cuadrados ganados de
suelo urbano a la construcción de Viviendas
de Protección Oficial .
Precisamente
este será uno de los puntos que las dos
partes debatirán en los próximos 3 meses
para agilizar la 'mudanza' y del que deberá
salir el texto definitivo que concrete en
qué condiciones y bajo que
contraprestaciones se producirá el
traslado. Entre los distintos
aprovechamientos que se podrían dar al
solar, una vez derruida la fábrica, se
incluye también una zona verde.
El
preconvenio aludido fija también unos
plazos máximos para tratar de agilizar el
proceso de reubicación, fijándose un máximo
de 18 meses para la construcción de la nave
y de 4 años para trasladar las
instalaciones. De esta forma sería a partir
de 2009 cuando la empresa, establecida en
Binissalem a comienzos de los 90, concluirá
su actividad en casco urbano. De esta forma
se pondría punto final a casi medio siglo
de actividad manufacturera en este complejo
de más de 20.000 m2 que en los 70 y 80
albergó los alambiques de las ya
desparecidas destilerías Morey.
En
los últimos años las quejas a causa de
repetidas emisiones descontroladas,
desencadenaron una protesta vecinal que ha
obligado al Ayuntamiento a buscar una
alternativa para la planta industrial.