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EL MUNDO OPINA
‘Mobbing’ de la alcaldesa
Como ocurre en todos los órdenes de la
vida, las situaciones difíciles son las que
ponen a prueba el temple y la calidad de
las personas. Es Bunyola, una «situación
difícil» como es el contencioso que
enfrenta a la plantilla de policías
municipales con la peculiar alcaldesa, ha
puesto de relieve, no sólo la torpeza de la
señora Cabot, sino su sorprendente
capacidad para empeorar las cosas y, sobre
todo, para autoinmolarse a base de
tonterías y prepotencias. No andan
descaminados las víctimas de tan irascible
alcaldesa al calificar como de
mobbing su actitud ante unos
funcionarios que, en definitiva, no han
hecho otra cosa que denunciar
irregularidades y comportamientos impropios
de una administración pública. Que la
reacción de la alcaldesa consista en
perseguir con su propio coche a los
policías o a manifestarse en forma
claramente coactiva lo único que demuestra
es la poca idoneidad de la señora Cabot
para ocupar el cargo que ocupa. Una pequeña
crisis la ha convertido en un considerable
follón.
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