M. F. RIERA
MAÓ.- El Consell de
Menorca no pidió permiso a los propietarios
del viejo Hospital Militar de Maó para
organizar allí las sesiones prácticas de un
curso de reciclaje para bomberos que tuvo
lugar la última semana de marzo.
En
estas pruebas se llegaron a quemar
neumáticos en el sótano del inmueble para
simular una situación extrema de fuego en
el interior de viviendas, donde los agentes
tuvieron que sortear temperaturas de 300
grados.
La propiedad del inmueble
sopesa interponer acciones judiciales
contra el Consell por ocupar este espacio.
El simulacro se organizó a lo grande y
requirió el desplazamiento de sargentos del
parque de bomberos de Palma.
Los
bomberos de la institución organizan desde
el año 2002 cursos de formación para sus
agentes que tienen como escenario de las
prácticas el antiguo Hospital Militar de
Maó. Contaban para ello con la autorización
de la Gerencia de Infraestructuras del
Ministerio de Defensa.
Sin embargo,
este año desconocían que el edificio había
sido vendido en subasta pública y se dio
por supuesto que seguía siendo de
titularidad pública, motivo por el que se
repitió el simulacro sin tratar de renovar
los permisos. El Consell, según informó
ayer la consellera de Cooperación Local,
Angela Caules, ha pedido disculpas por este
hecho.
El portavoz del Grupo
Popular, Juan Manuel Lafuente, consideró,
por su parte, que el hecho es grave por lo
que supone de desconocimiento sobre la
situación del inmueble, cuya venta fue una
noticia ampliamente difundida.
«Pero
aún es más grave que los bomberos del
Consell organicen sus prácticas en un
edificio de propiedad privada sin pedir
permiso y se llegue a interponer una
denuncia», agregó, «por lo menos resulta un
tanto chocante».
Caules, por su
parte, consideró «curioso» que la propiedad
pueda interponer una denuncia contra el
Consell cuando no lo ha hecho, según
recordó, contra los okupas del
inmueble que han protagonizado algunos
altercados por la quema de colchones.