PALMA EFE.- El Parlament balear rechazó hoy una proposición no de ley presentada por el grupo socialista que pedía el respaldo de la Cámara a la decisión del Gobierno central de retirar las tropas españolas de Irak, que no pudo ser aprobada por el voto contrario de los diputados populares.
La oposición, formada por el PSOE, PSM y EU-EV, sólo pudo sumar 22 sufragios a favor de la iniciativa, frente al rechazo de los 27 parlamentarios del PP presentes en el debate y la abstención de los tres representantes de UM.
El portavoz del grupo parlamentario popular, Joan Huguet, expresó el rechazo de su formación a la retirada de las tropas de Irak, porque, según argumentó, estas desempeñaban una "misión humanitaria y de paz" y apoyó dicha tesis en unas declaraciones recientes del ministro de Defensa, José Bono, en las que éste negaba que los militares españoles hubieran participado en operaciones de guerra.
Tras manifestar su repulsa a las prácticas de tortura del ejército estadounidense denunciadas en las cárcel de Abu Ghraib, actos que describió como "repugnantes y vomitivos", y los asesinatos de civiles a manos de grupos integristas difundidos por internet, sostuvo que, en el supuesto de que la entrada en la guerra hubiera sido "una decisión equivocada", la retirada también constituye un error, porque es necesario "ayudar y proteger" al pueblo iraquí.
Huguet responsabilizó al PSOE de haber llevado a cabo una "utilización perversa" de esta decisión con objetivos electoralistas y acusó de manipulador al portavoz de este partido en el Congreso de Diputados, Alfredo Pérez Rubalcaba, al que comparó con el responsable de la propaganda durante el nazismo, Joseph Goebbles.
El portavoz popular añadió que la decisión había supuesto una contradicción con la voluntad declarada en ocasiones anteriores por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, del que también citó varias manifestaciones.
La portavoz del PSOE, Francina Armengol, expuso que el cambio de postura de su partido en lo que respecta al mantenimiento del ejército en Irak se fundamenta en el recrudecimiento del conflicto en los últimos meses, en "una situación cada vez más peligrosa para las tropas", así como en las declaraciones de representantes del Gobierno estadounidense que evidenciaban que la ONU no se responsabilizaría del país a partir del 30 de junio.
Armengol reafirmó este rechazo a lo que describió como una guerra "injusta e ilegal", que se inició "sin acuerdo internacional" y "en contra de voluntad de los ciudadanos", por lo que exigió al PP que presentara sus disculpas por haber implicado a España en el conflicto y haber "consentido un genocidio" en Irak.
Defendió la decisión del Gobierno presidido por Rodríguez Zapatero por considerarla una prueba de que el Ejecutivo "cumple con sus compromisos de forma ejemplar" y porque significa acabar con "la sumisión incondicional a la Administración republicana de Estados Unidos".
El diputado de EU-EV Miquel Ramon presentó una enmienda de adición a la proposición socialista, que, tras ser aceptada por este grupo, fue rechazada en la misma votación.
En esta enmienda se instaba al Gobierno central a renunciar a la intervención en operaciones militares que no se rijan por "mandatos inequívocos de Naciones Unidas" y a "hacer todos los esfuerzos diplomáticos necesarios para conseguir el final de las matanzas de los ciudadanos iraquíes", así como "la autodeterminación y democratización" de este pueblo.
El portavoz del PSM, Pere Sampol, expresó su apoyo a las propuestas del PSOE y EU-EV en una intervención en la que definió la guerra de Irak como "uno de los capítulos más vergonzosos de la historia contemporánea".