LORENZO MARINA
ESTEBAN
URREIZTIETA
PALMA.- «Lo último que
hizo mi jefe fue que me lanzó el teléfono»,
puntualizó la denunciante. «No me dejaba
moverme de mi sitio. Esta vez se enfadó por
algo y me atacó», subrayó.
Con estas
palabras, la secretaria de dirección
Rosalía Frau, resumió cuáles fueron los
motivos que le llevaron a denunciar a su
jefe por acoso laboral. Frau aseguró que lo
vivido en los últimos días fue el
«detonante» de lo que se inició hace nueve
años.
Pese a interponer la denuncia,
la secretaria de dirección reconoció que
durante su jornada laboral «jugaba con el
ordenador». «Estaba siete horas delante del
ordenador y no me encargaba nada. Hacía un
trabajo que no me corresponde»,
señaló.
Un par de días antes, la
dirección de la Autoridad Portuaria incoó
un expediente a la trabajadora por
«incumplimiento de contrato. No obstante,
la denuncia de la empleada por presunto
acoso laboral fue admitida a trámite por el
juzgado de instrucción.
Una
representación del comité de empresa de la
Autoridad Portuaria arropó a la secretaria.
«No es un caso aislado», subrayaron.
Además, el comité arremetió contra este
supuesto caso de mobbing
protagonizado, supuestamente, por el
director de la Autoridad Portuaria de
Baleares, Angel Matías, a su secretaria,
Rosalía Frau.
A juicio de la
representación de CCOO en el comité de
empresa, a través de una carta remitida a
los consejeros de la Autoridad Portuaria,
el presunto caso de acoso laboral supone la
«gota que colma el vaso». Además, insisten
en que este caso «no es una anécdota de un
trabajador inadaptado».
El
presidente del comité de empresa de la
Autoridad Portuaria, Santiago Alejos,
recalcó la «falta de sintonía» con la
dirección de la institución. Asimismo,
Alejos definió la actitud del director de
«caciquismo y hostigamiento» que
«martiriza» a sus subordinador.
Por
el contrario, según palabras del presidente
del comité, no ocurre lo mismo con
determinadas «amistades» del director de la
Autoridad Portuaria. «A los amigos del
director se les promociona fuera de
convenio», denunció.
Fuga de
'cerebros'
Alejos también cargo
las tintas contra la fuga de
cerebros de algunos técnicos e
ingenieros de la Autoridad Portuaria. «Un
técnico de Obras Públicas de Eivissa se fue
esta semana y, en Maó, se mantiene relegado
a un técnico como jefe de
división».
Alejos también denunció la
situación de tres trabajadores «encerrados»
en un archivo. «Una trabajadora tiene
alergia al polvo y a los ácaros y la
mantienen en el archivo. Todo es tan fácil
como meterla en un despacho contiguo que
está vacío señaló.
La respuesta por
parte de la cúpula de la Autoridad
Portuaria no se hizo esperar. Por la tarde,
el presidente de la institución, Joan
Verger, salió al paso de las acusaciones
lanzadas contra la entidad y,
particularmente, contra el director de la
entidad.
Verger negó taxativamente
que existan irregularidades en la Autoridad
Portuaria. «Estamos sometidos a las
auditorías del Ministerio de Hacienda y no
han detectado nada hasta el
momento».
Al mismo tiempo, Verger
instó al comité de empresa a que
«denuncien» el supuesto trato de favor a
empresas amigas. Respecto al presunto caso
de acoso laboral a una secretaria por el
director, el presidente de la Autoridad
Porturia se abstuvo de valorarlo por
encontrarse en los tribunales.
UGT
se desmarca
Mientras, la
Federación de Transportes, Comunicaciones y
Mar de UGT se desmarcó abiertamente del
pronunciamiento. El sindicato aseguró que
su logotipo había sido utilizado «sin
autorización» para remitir el comunicado a
los consejeros de la institución.
UGT
se desmarcó abiertamente de CCOO. «No
entramos a solicitar la dimisión de
personal de dirección, ya que las
decisiones de éstos se deben al máximo
responsable(...). No podemos caer en
radicalismos por cuestiones personales»,
señaló.