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  Jueves, 29 de abril de 2004 Actualizado a las 01:29
 

POLITICA / JUGADA MAQUIAVELICA
Antich engañó a ZP y a la cúpula del PSIB para colocarse de 1 en la lista a las generales en lugar de Mesquida

Zapatero le ordenó en septiembre que el ex conseller fuera el cabeza de cartel y Joana Barceló la 2 - El ex president ocultó este pacto durante mes y medio, ganó tiempo, el partido le dio manos libres para negociar y él se presentó en Madrid como el elegido por el PSIB

  A D E M A S
 ZP se venga enviándole desde el escaño de Felipe González al 'fin del mundo' en el Hemiciclo
 Su partido le humilla tildándole de «cobarde, mediocre y servil»
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M.A. RUIZ

PALMA.- Francesc Antich engañó a sus compañeros en la dirección del PSIB y al propio secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, con el fin de poder cumplir su propósito de encabezar la candidatura al Congreso de los Diputados por Baleares en las elecciones generales del pasado 14M.

A través de filtraciones a determinados medios de comunicación, Antich ha sostenido desde el pasado mes de septiembre que fue Zapatero quien le pidió que ocupara el primer puesto de la lista electoral, con el fin de que el PSOE obtuviera «el mejor resultado posible en Baleares».

Pero la realidad fue muy distinta, tal como han explicado a EL MUNDO/El Día de Baleares fuentes de la dirección federal del PSOE. Fue Antich quien, en contra del criterio de Zapatero, impuso su candidatura al Congreso de los Diputados, en una operación con la que pretendía quitarse de en medio, dando la espalda a la grave crisis interna abierta en el seno del PSIB a raíz de la derrota electoral del Pacte, e iniciar una nueva etapa política en Madrid.

Zapatero recibió a Antich en la sede madrileña del PSOE en Ferraz el pasado mes de septiembre para preparar la campaña electoral. En el transcurso de este encuentro, Zapatero le propuso que el ex conseller de Hacienda Joan Mesquida fuera el número 1 al Congreso y ocupara el número 2 la presidenta del Consell de Menorca Joana Barceló. Un tandem formado por dos de los líderes socialistas de Baleares más apreciados en Madrid por su imagen de moderación.

Aunque se sintió contrariado, Antich se comprometió a debatir el asunto con la dirección del PSIB. Pero a su regreso a Palma, ocultó lo sucedido a sus compañeros de partido y les explicó Zapatero le había pedido personalmente que fuera el número 1 al Congreso por Baleares.

Moragues paga la factura

La misma versión que aparecía filtrada 24 horas después en algunos medios de comunicación mallorquines, convenientemente condimentada con insinuaciones sobre las firmes posibilidades que Antich tenía de ser ministro en un hipotético Gobierno de Zapatero, siguiendo así los pasos del president Jaume Matas, para regresar triunfante luego al frente del Govern.

Durante un mes y medio, Francesc Antich mantuvo en vilo a los militantes socialistas simulando que desojaba la margarita. Hasta que, el pasado 17 de diciembre, anunciaba en rueda prensa que había decidido sacrificarse y ser el número 1 al Congreso, porque lo importante era que el PSOE tenga el mejor resultado electoral en Baleares «para contribuir a que Zapatero sea el próximo presidente del Gobierno». Uno de los damnificados de este engaño ha sido el secretario general del PSOE en Menorca, Albert Moragues, quien durante los dos últimos comicios había ocupado el número 2 de la lista por Baleares. El anuncio de Antich de que sería cabeza de cartel, tras marear la perdiz durante dos meses, dejó fuera de juego a Moragues debido a la tiranía de la lista cremallera: el segundo puesto debía ser para una mujer, lo que obligó al PSOE menorquín a improvisar una candidata cuya elección dejó atónitos a casi todos: la ex teniente de alcalde del Ayuntamiento de Maó Maria Gràcia Muñoz.

El portazo de Villalonga

El engaño de Antich se ha destapado ahora, a raíz de las negociaciones desarrolladas con el secretario de organización José Blanco para designar a altos cargos procedentes del PSIB. Los hechos son tozudos y han demostrado que Zapatero no quería a Antich como ministro... ni siquiera como secretario de Estado de Turismo, un cargo para el que también se postuló.

De momento, el único alto cargo que un mallorquín ocupará en el nuevo Gobierno es la dirección general de Infraestructuras de la Defensa, que ocupará Joan Mesquida, el hombre en quien realmente confiaba Zapatero. La bronca en el seno del PSIB no se ha hecho esperar y el primero en descolgarse ha sido el ex conseller de Innovación Tecnológica Príam Villalonga, quien ha dimitido como miembro de la Ejecutiva balear.

También él se siente engañado por Antich, quien le había ofrecido el cargo de Delegado del Gobierno en Baleares que finalmente ocupará, si no se terminan de torcer las cosas, el ex senador socialista Ramon Socías. En un tempestuoso encuentro, Antich se reunió ayer con Villalonga en el Bar Moderno de la Plaza Santa Eulàlia de Palma, para pedirle que reconsidere su decisión.

 
   
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