GABRIEL TORRENS
PALMA.- Las
instituciones van a incrementar de forma
notable una hasta ahora mínima vigilancia
de la velocidad en las carreteras de
Mallorca. A partir de principios del año
que viene habrá radares fijos en las
principales vías de la Isla, así como en
diversos núcleos de población.
La
Dirección General de Tráfico (DGT) tiene en
marcha un proyecto de colaboración con el
Consell Insular de Mallorca (CIM). Prevé la
instalación de unos aparatos capaces de
detectar cualquier exceso de velocidad y
permiten la posterior tramitación de una
multa, sin necesidad de que ningún agente
de la autoridad detenga el vehículo y
notifique la sanción al conductor. La
reciente experiencia de Cataluña arroja
unos resultados excelentes.
Los
radares fijos se instalan en los tramos en
los que se detectan mayores infracciones y
se señalizan adecuadamente, advirtiendo de
su presencia. La concienciación del
conductor es clave y el saberse amenazado
con altas multas e incluso la retirada del
carnet resulta enormemente
disuasorio.
Actualmente no hay ningún
radar fijo en Baleares y de los llamados
«móviles», los que se disparan desde los
coches patrulla, apenas hay unos pocos y es
escaso el personal que opera con ellos. Así
lo indicó ayer en Cope Mallorca Joan Miguel
Perpinyà, portavoz de la Asociación de la
Guardia Civil, mientras que el director
provincial de Tráfico, Francisco Ruiz de
Peralta, aseguró en la misma emisora que
«hay que incrementar la vigilancia y las
medidas represivas».
De momento, el
reciente plan de choque del todavía
delegado del Gobierno en las Islas, Miquel
Ramis, se ha demostrado insuficiente. «Las
medidas adoptadas hace unos meses para
mayor vigilancia no han dado el resultado
apetecido», según Ruiz de Peralta.
En los últimos días se ha disparado
el número de muertos en las carreteras. En
lo que va de año han fallecido en las
carreteras del archipiélago 63 personas,
siendo las principales causas el exceso de
velocidad y la distracción al
volante.
Consternación
E
n la DGT están «consternados», según
definición de su director en Baleares,
mientras que Perpinyà, desde la Guardia
Civil, califica el incremento de accidentes
mortales de circulación como «un problema
muy grave». Dice que «no se están dedicando
todos los esfuerzos que el asunto
requiere».
El portavoz de la
asociación del Instituto Armado propone un
nuevo plan de choque, con esfuerzos
coordinados y conjunto de las
administraciones estatal, autonómica e
insular. Perpinyà aboga por la instalación
de los radares móviles que Tráfico tiene
previsto adquirir próximamente, así como
por un mayor esfuerzo de personal, que está
previsto en los meses de
verano.
Según la información
facilitada por Ruiz de Peralta, los
presupuestos de este año ya prevén la
adquisición de radares móviles para
Baleares. El acuerdo suscrito con el CIM en
el que se trabaja prevé su puesta en
funcionamiento en los primeros meses del
2005.
Asimismo, a principios del año
que viene se instalarán más cámaras y
paneles informativos, como los que
actualmente funcionan en la Vía de Cintura
de Palma. Los nuevos serán para las
principales carreteras radiales de la Isla.
La inversión económica está igualmente
presupuestada durante el año en
curso.
Más controles
Los
incrementos de controles de velocidad están
previstos no sólo en la red de carreteras
de Mallorca, sino también en los núcleos de
población. En este sentido, la DGT tiene
previsto cerrar acuerdos con los
ayuntamientos de pueblos y ciudades, como
el que negocia con el Consistorio de Palma
y la Autoridad Portuaria en Baleares. Como
ya informó este diario, el Paseo Marítimo
de la capital estará «minado» con radares.
En la carretera Palma-Manacor y la
Vía de Cintura se encuentran, según
Perpinyà, los tramos en los que se detecta
mayor incumplimiento de las limitaciones de
velocidad por muchos de los conductores.