MARIBEL CAÑELLAS
PALMA.- La
Conselleria de Agricultura cumpliendo con
su promesa ya ha hecho efectivas las ayudas
de 2003 a los productores de frutos secos.
Los pronósticos -que apuntaban a un
descenso de 209 pesetas por hectárea-
finalmente no se han cumplido, puesto que
el Govern ha aportado finalmente el 50% de
la subvención.
Estas contribuciones,
según informó la agencia Efe, tienen el
objetivo de llenar el vacío de las partidas
de los planes de mejora que expiraron en
2002 y las ayudas en el marco de la
Política Agraria Común (PAC).
De los
4.417.517 euros a que asciende la
subvención, y que beneficiará a más de
2.000 agricultores de Baleares, el
Ministerio de Agricultura ha desembolsado
el 50%, (2.208.655 de euros) mientras que
el Govern, a través de un préstamo
realizado a la empresa pública Semilla, ha
aportado el 50% restante.
En total se
han subvencionado 18.291 hectáreas y se ha
otorgado una media de 1.882 euros por
agricultor.
En palabras de la
consellera Margalida Moner, que además hizo
hincapié en el esfuerzo del Govern para
mantener las ayudas a los productores de
los frutos secos, «Baleares es la primera
comunidad de España en aplicar las ayudas a
este sector porque en 2003 no había partida
presupuestaria para ello. Cataluña también
se comprometió y todavía no las ha pagado».
Según dijo, tanto Ucabal como las
diferentes cooperativas agrícolas ya han
mostrado su satisfacción ante esta medida y
han agradecido a la Conselleria de
Agricultura su «sensibilidad» a las
necesidades de los
productores.
Nuevas partidas
económicas
Moner afirmó que el
plan de ayudas procedentes de la reforma de
la PAC está garantizado hasta el año 2013 y
estará financiado en un 50% por la Unión
Europea. Mientras, la Conselleria de
Agricultura y el Ministerio del ramo
aportarán a partes iguales el resto del
montante, es decir el 25% del
total.
En este sentido, Margalida
Moner señaló que el periodo de solicitudes
finalizará el próximo 15 de mayo y que se
tramitarán a través de las diferentes
cooperativas agrarias. Además, la titular
de Agricultura indicó que «el nuevo
reglamento permitirá que se beneficien de
ellas entre 25.000 y 30.000
productores».
En cuanto a la
desaparición de la producción de frutos
secos en las Islas, augurada por las
asociaciones agrarias (ASAJA e Unió de
Pagesos), la consellera quiso destacar la
importancia de estas subvenciones que son
las que ayudan a paliar la crisis y a
seguir compitiendo con el resto de países.
En este sentido, el jefe de Servicio
de Agricultura, Toni Durá, resaltó que uno
de los objetivos de los planes de mejora
concedidos al sector es permitir afrontar
la competencia de otras naciones que venden
a menor precio e informó de que el cultivo
de almendros se mantiene estable en
Baleares desde hace tiempo.
No
obstante Gaspar Oliver, director general de
Agricultura del Govern, matizó que si bien
no se ha ampliado el cultivo del fruto seco
(almendras y algarrobas) sí se llevan a
cabo replantaciones para potenciar el
rendimiento de los árboles.