M. F. RIERA
MAÓ.- La
secretaria general del PSM en Menorca, Tuni
Allès, optó ayer por limpiar los trapos
sucios de su relación con el PSOE en el
Consell ante los periodistas. Un comunicado
de tres líneas, al que no quiso añadir
ningún otro comentario, le bastó para
desmentir a la consellera de Ordenación del
Territorio que se estuviera trabajando en
una modificación del Plan Territorial que
permita urbanizar la zona de Son Blanc en
Ciutadella.
Fina Casals había
afirmado el pasado jueves, en declaraciones
recogidas por el Diario Menorca, que
el Consell ya ha iniciado la tramitación de
una modificación de la normativa, aprobada
hace justo un año, para permitir la
urbanización de 146.800 metros cuadrados
del llamado sector B5 de Ciutadella. Allí
está prevista la construcción de 114
viviendas aisladas con una población
residente de 456 personas. Algo que, a
tenor de la reacción del PSM, o es mentira
o se está haciendo a sus espaldas.
Tras desmentir públicamente a su
compañera de gobierno, que ayer afirmaba
desconocer los términos del comunicado del
PSM y eludió también hacer ningún
comentario, los nacionalistas quisieron
«recordar» a sus socios del PSOE en el
Consell que «cualquier modificación del
Plan Territorial Insular requiere del
consenso de todo el equipo de gobierno». Un
acuerdo que empezaron por dejar claro que
«no existe».
Al ser preguntada sobre
los motivos que habían llevado a su partido
a pronunciarse de forma tan contundente
sobre unas declaraciones de la consellera
de Ordenación del Territorio, Allès se
limitó a señalar que si hubiera querido dar
más explicaciones habría convocado una
rueda de prensa, algo que por una vez
consideró que no valía la pena.
Los
nacionalistas también dejaron claro con
esta reacción su negativa, al menos de
momento, a introducir cambios en el Plan
Territorial que permitan aumentar las
expectativas de crecimiento urbanístico en
la isla. Distinta es la opinión de la
consellera de Ordenación Territorial, Fina
Casals, para quien está clara la vocación
urbana de la zona de Son
Blanc.
Una tesis que se
repite
El posicionamiento de
Casals no es, en todo caso, algo nuevo. EL
MUNDO/El Día de Baleares ya recogía en su
edición del 14 de octubre 2003 unas
palabras en las que la consellera
confirmaba que su departamento daría vía
libre a esta urbanización tan pronto como
el Parlament Balear aprobara -con los votos
del PP y la oposición del PSOE, por cierto-
una modificación de las Directrices de
Ordenación del Territorio que devolviera a
esos terrenos la edificabilidad perdida en
1999, cuando de urbano pasaron a suelo
rústico.
En esa información también
se avanzaba la disposición de la consellera
a modificar el Plan Territorial para
hacerlo posible ya que, a pesar de la
enmienda introducida en las DOT, la
decisión última sobre la urbanización de
Son Blanc depende del Consell.
En su
versión inicial, las Directrices de
Ordenación del Territorio declararon zona
de protección -más concretamente suelo
rústico- los primeros 500 metros del
litoral siempre que en el momento de su
entrada en vigor, el 4 de abril de 1999, no
tuvieran aprobado un plan parcial para su
desarrollo urbanístico.
La norma
afectó de lleno a los terrenos entre Son
Blanc y Son Oleu, a pesar de las
perspectivas de urbanización que tenían sus
propietarios de acuerdo con el Plan General
de Ciutadella. Su Plan Parcial estaba a
punto de ser aprobado, pero no llegó a
tiempo. El caso llegó a los tribunales.
A pesar de que los nacionalistas
aseguran en su comunicado que el Plan
Territorial Insular no se puede cambiar sin
su consentimiento, lo cierto es que una
modificación para Son Blanc podría ser
aprobada igualmente con los votos del PSOE
y el PP en el Consell, partidos que se han
manifestado a favor, lo que llevaría al PSM
a perder la votación por 12 votos a 1. Al
mismo tiempo, el Ayuntamiento de Ciutadella
deberá aprobar el Plan Parcial de forma
definitiva.