PALMA EFE.- El grupo ecologista Gob, la Asociación de Usuarios del Tren, Amigos del Ferrocarril y la Plataforma en Defensa del Tren exigieron hoy a la Conselleria de Obras Públicas que reabra la línea ferroviaria entre Inca y Sineu.
Estas cuatro entidades ciudadanas criticaron la decisión de la consellera de Obras Públicas, Mabel Cabrer, de suspender durante seis meses el servicio entre Inca y Manacor a causa de problemas en diversos tramos de la vía cercanos a la localidad de Petra, donde hace un mes se produjo un descarrilamiento que causó una docena de heridos.
Para estas asociaciones, el cierre de la vía hasta Manacor no tiene motivaciones técnicas sino políticas, lo que justificaron mediante dos informes técnicos, uno elaborado por dos ingenieros y otro por un geólogo, que consideran que las deficiencias son subsanables y que se podrían arreglar mientras se mantiene el servicio.
Estos informes reconocen la mala ejecución de las obras de la vía entre Inca y Manacor, aseguró el geólogo Damiá Perelló, quien indicó que "hay tramos que son una auténtica chapuza", pero también sostienen que no sería muy costoso solucionar estos problemas.
Los informes proponen modificar algunos taludes, construir cunetas de guarda y colocar mallas de torsión que eviten los desprendimientos de roca sobre la vía, a la vez que recomiendan trabajos de mantenimiento en las infraestructuras existentes.
El portavoz del Gob, Miquel Angel March, consideró que la consellera intenta crear alarmismo entre los usuarios para reflejar que el tren es un transporte inseguro y "así justificar las grandes inversiones en materia de carreteras que su departamento tiene previstas", destacó.
El responsable de la asociación ecologista propuso que se restablezca de forma inmediata el servicio entre Inca y Sineu, "pues en este tramo es seguro", aclaró, y solicitó que se inicien los trabajos para abrir de nuevo la línea hasta Manacor.
Según Damiá Perelló, el tren podría seguir circulando con precaución entre Inca y Manacor, reduciendo su velocidad en los puntos más conflictivos y "aún así sería mucho más rápido que el autobús".
Perelló afirmó que las obras de mejora son compatibles con el funcionamiento del servicio, ya que "se podrían hacer de noche o en fines de semana, cuando la frecuencia de trenes es mucho menor", y aseguró que "la carretera de Deiá a Sóller o la de Cala Estellencs también tienen riesgo de desprendimiento y a nadie se le ha ocurrido el cortar la circulación".