PALMA.- El presidente del Proyecto
Hombre en Baleares, Bartomeu Català, estimó
ayer que dos terceras partes de los 40.000
reclusos que hay en España están en la
carcel por delitos relacionados con el
consumo o el tráfico de drogas, durante la
presentación del XXII Congreso de la
Federación Mundial de Comunidades
terapéuticas que se celebra en Palma hasta
el próximo día 17 de abril.
Durante
el año 2003, Proyecto Hombre atendió en
total a más de 2.500 drogodependientes
reclusos o ex-reclusos. De éstos, 500
personas en régimen de excarcelación, 500
con medidas alternativas al internamiento y
1.654 internos en centros
penitenciarios.
El presidente de
Proyecto Hombre España, Albert Sabatés,
hizo un llamamiento a la sensibilidad
social y política en relación a la
población reclusa y defendió la apuesta por
la reinserción. En referencia a la
legalización de la droga, Sabatés se mostró
partidario de «desideologizar» el debate y
profundizar para ver que es lo que conviene
más ya que, añadió, «que sea legal no
significa que vaya a dejar de dar
problemas».
Por otra parte, Sabatés
destacó que la cocaína es la droga que más
aumenta en consumidores, más de la mitad de
las demandas que recibe el Proyecto Hombre
són para desengancharse de esta droga. En
cambio, se ha estabilizado el consumo de
heroína, la droga mayoritaria hace 20 años,
cuando se creó el Proyecto Hombre.
Bartomeu Catalá destacó que ha
cambiado el clima de «fatalismo» con el que
se encaraba hace 20 años el problema de la
droga. En Baleares hay más de 1.200
personas que han pasado por el Proyecto
Hombre y viven sin droga, Catalá especificó
que el 92,8% de las personas con alta
terapéutica no vuelven a recaer y tienen
una buena calidad de vida.
El
Proyecto Hombre atendió, durante 2003, en
sus más de 200 centros de todo el Estado a
unos 12.000 drogodependientes.