Uno de los establecimientos del Arenal
que se ha llevado la palma en materia de
conflictividad era el popular MegaPark del
empresario de la noche Bartolomé Cursach.
Como publicó este diario la Policía Local
recibió en los últimos 3 años 398 denuncias
de los vecinos de este complejo en la Playa
de Palma por exceso de ruidos.
La
falta de licencia de establecimiento
musical imposibilita su apertura para la
próxima temporada como ya ha avanzado Cort.
Con la nueva ordenanza antiafter en
la mano, todos los locales a los que se le
abra un expediente, en caso de que éste
acabe en sanción, se exponen, en primer
instancia, a una multa que va de los 300 a
los 1.800 euros y de dos días a dos meses
de cierre. En caso de reincidencia, la
multa es de 1.200 a 1.800 euros y de dos a
seis meses de cierre.