T.M.
PALMA.- Alberto Tous, máximo
responsable mallorquín de la organización
de la pasada eliminatoria de Copa Davis
entre España y Holanda, admitió ayer a este
periódico que ve «casi imposible» que la
Federación conceda a Mallorca la sede de la
hipotética final ante Estados Unidos, y
subrayó que el principal problema «es que
no tenemos ninguna instalación adecuada
para acoger un evento de estas
características. Es muy difícil que nos den
la final sin una pista para 12.000
espectadores al menos, porque la Federación
considera que el aforo del Coliseu Balear
es demasiado reducido».
«A todos nos
encantaría traer aquí una eliminatoria así,
pero hay que ser realistas. Primero estamos
hablando de una hipótesis porque antes que
nada hay que eliminar en septiembre a
Francia, y eso no será sencillo. Luego nos
encontramos con que ya no hay margen de
maniobra. El Rocódromo se construyó en
Madrid en el plazo récord de siete meses,
pero aquí ni siquiera se plantea algo así.
No nos da tiempo de hacer nada», admitió
Tous, quien luego señaló que la posibilidad
de reacondicionar la Plaza de Toros «es
totalmente inviable». «El recinto es como
es y no hay nada que hacer. Tenemos que
saber nuestras limitaciones»,
añadió.
EE.UU. prepara la semifinal.
El equipo de Estados Unidos de Copa Davis
considera una superficie de tierra para
recibir a Bielorrusia en la eliminatoria de
semifinales que se disputará, del 24 al 26
de septiembre.
Así lo ha dejado
entrever su capitán, Patrick McEnroe, quien
está seguro que la arcilla sería mucho
mejor para sus jugadores que una superficie
rápida, en la que tanto los bielorrusos Max
Mirnyi como Vladimir Voltchov se
desenvuelven mucho mejor.
Forth
Worth, en Texas y Carson, en California,
son las dos primeras ciudades candidatas
para esta eliminatoria. La decisión será
tomada el próximo mes.
Además, la
jugada puede resultar triple para los
intereses del conjunto americano. Primero,
su jugador número uno, Andy Roddick quiere
aclimatarse cuanto antes a las superficies
lentas, porque desea llegar al máximo nivel
a Roland Garros (dentro de seis semanas), y
también porque en caso de victoria
americana en Copa Davis, y de que España se
imponga en la otra semifinal a Francia, el
conjunto hispano recibiría a los
americanos, más que probablemente en
tierra. «Si los chicos se sienten fuertes
en una superficie en particular, esa será
la elegida, porque son ellos los que tienen
que salir ahí para resolver», señaló el
capitán.