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ÚLTIMA HORA Israel y Hamás rechazan el alto el fuego del Consejo de Seguridad de la ONU
Miércoles, 14 de abril de 2004 Actualizado a las 23:53
 

TENIS
La altura y la seguridad, bazas del Govern para lograr el España-EEUU

La Federación quiere llevar al Rocódromo de Madrid la final de la Davis, pero eso favorecería a Roddick - Los jugadores prefieren una ciudad al nivel del mar, como Palma

  A D E M A S
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TOMEU MAURA

PALMA.- El Govern balear está dispuesto a tirar la casa por la ventana para conseguir la sede de la final de la Copa Davis en el hipotético caso de que a ella lleguen España y Estados Unidos el próximo mes de diciembre. La Federación Española de Tenis, en cambio, apuesta por Madrid y su Rocódromo, con capacidad para cerca de 13.000 espectadores, pero Jaume Matas tiene dos poderosas armas para convencerla de que cambie de opinión. Primero, la altura de Madrid; segunda, la seguridad. Mallorca, sin embargo, cuenta con un lastre que parece decisivo: el escaso aforo de la Plaza de Toros.

Madrid es una ciudad situada a 400 metros sobre el nivel del mar, detalle que deja de ser una anécdota si se habla de tenis de alta competición, porque la altura provoca que la pelota bote con mayor potencia y el juego sea mucho más rápido. Por supuesto eso beneficia a los tenistas de servicio más fuerte, como el estadounidense Andy Roddick, que acaba de batir el récord del circuito en velocidad de saque.

Todo parece indicar que los jugadores insistirán a la Federación Española para que se elija una ciudad a nivel de mar. Y si imponen su criterio, Mallorca vuelve a tener opciones, porque no parece lógico que vuelva a llevarse la final a Barcelona, tal y como sucedió en 2000. Valencia sería, en ese caso, el gran rival a batir, sobre todo porque Juan Carlos Ferrero, número uno español, pujaría fuerte por que la eliminatoria decisiva se jugara en su tierra.

Ahí entra la segunda baza que quiere imponer el Govern de Jaume Matas, la seguridad. Si la final la disputan España y Estados Unidos se enfrentarán dos enemigos declarados de la célula terrorista Al Qaeda, y en la eliminatoria es segura la presencia no sólo del presidente del Gobierno, sino también de la Casa Real. Por supuesto es mucho más sencillo garantizar la seguridad en una isla como Mallorca que hacerlo en una ciudad como Madrid. Puede ser un punto decisivo en la elección de la Federación, sobre todo dada la identidad de los dos finalistas.

Por otro lado, el principal inconveniente con el que se encuentra Mallorca para pujar por un acontecimiento de estas características es la inexistencia de un recinto capaz de albergar la final con el aforo mínimo que pide la Federación, que es de 12.000 espectadores. La Plaza de Toros es un marco incomparable desde el punto de vista estético, pero su capacidad es inferior a las 10.000 personas y además es descubierta.

El Govern, sin embargo, no se va a rendir y va a llegar hasta el final para hacerse con la organización del que sin duda sería uno de los eventos deportivos más importantes de la historia. Para el president Jaume Matas se trata de una ocasión estratégica por la identidad del otro finalista, Estados Unidos, un país con un mercado turístico inmenso dada su población y, sobre todo, su elevado poder adquisitivo. Mallorca es un destino casi desconocido para los estadounidenses, y sin duda la cobertura televisiva que implica una final de la Copa Davis serviría como un vehículo de promoción de incalculable valor, porque no hay que olvidar que un ciudadano de la costa Este norteamericana (Nueva York. Boston, Washington, Miami...) invierte mucho más tiempo en llegar desde su zona de residencia a Hawaii que en cruzar el Atlántico y aterrizar en el aeropuerto mallorquín de Son Sant Joan.

 
   
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