RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- A pesar
de las advertencias del alcalde de Manacor,
Antoni Pastor, quien alertó sobre la
ilegalidad de la excursión por las fincas
rurales del municipio, unas 700 personas,
según la organización, y 500 según la
Policía Local, se dieron cita, ayer, en Son
Macià para recorrer los caminos de fora
vila y pasar un día en el campo que
terminó con una comida multitudinaria en el
Puig d'Alanar.
La concentración, con
tintes reivindicativos, partió a las 9.30
horas desde la plaza de Son Macià. Allí se
encontraban diversos miembros de los
partidos de izquierdas (EU, EV, ERC, PSM)
así como diversas organizaciones
ecologistas como el Gob y también el
Lobby per la Independència. Todos
ellos quisieron solicitar, con esta
excursión, la apertura de los caminos por
la ruralía de Manacor. A ellos se
sumaron numerosas personas amantes de la
naturaleza e incluso ciclistas quienes
recorrieron los terrenos existentes entre
el llogaret de Son Macià con el Puig
d'Alanar.
Otro grupo de
excursionistas se dirigieron al Puig
d'Alanar por las vías rurales que
atraviesan la finca de Es Fangar y otras
zonas rústicas de Manacor, lugares que los
vecinos de la localidad quieren que sean
incluidos en el nuevo catálogo de caminos
públicos y que debe servir para que existan
servidumbres de paso para todos.
La
jornada transcurrió con total normalidad y
no se registraron incidentes. No obstante
los dueños de Es Fangar solicitaron la
presencia de la Policía Local para alertar
de la manifestación.
No obstante los
agentes pudieron comprobar que se trataba
de una marcha pacífica para pasar un día en
el campo y no intervinieron. Lo mismo hizo
el Cuerpo Nacional de Policía y varios
guardas forestales que supervisaron en todo
momento la excursión.
Los dueños de
Es Fangar y de otras siete
possessions procedieron a la
apertura de todos los caminos al margen de
si eran públicos o privados y procedieron a
cerrar el ganado en los corrales para
evitar problemas.
Salto de
obstáculos
Sin embargo tal y como
pudo comprobar este periódico algunos de
los excursionistas tuvieron que saltar
alguna que otra valla para continuar el
itinerario. En alguna de ellas los
propietarios, concretamente de Es Fangar,
se hacían eco de la información publicada
por este periódico y colgaron de una de las
verjas de su finca, a modo de prueba, la
noticia en la que Pastor declaraba que la
marcha reivindicativa era «ilegal» puesto
que no habían avisado del evento al
Ayuntamiento así como tampoco habían
solicitado permiso.
A pesar de ello
los excursionistas prosiguieron su camino.
Y de esta forma dejaron claro su deseo de
que se quiten las puertas en fora
vila, respetándose la propiedad
exclusivamente privada, las zonas agrícolas
y ganaderas, y que se puedan utilizar las
servidumbres de paso que la ley
impone.
Por su parte los propietarios
de la finca de Es Fangar, la más afectada,
aseguraron que «no serán ellos los que
impidan la normal convivencia y que harán
lo imposible por llegar a un acuerdo entre
el Ayuntamiento y la propiedad para cumplir
una sentencia del Tribunal Supremo y
facilitar los accesos a todos los vecinos».
Siempre y cuando se respete su privacidad.
Las organizaciones políticas,
excursionistas, ecologistas, y amigos de la
naturaleza habían creado una cierta alarma
en la población de Son Macià, payeses y
ganaderos, y propietarios de fincas
privadas, de ahí que se pidiese la
intervención de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo todo transcurrió con normalidad
y no se registraron incidentes.
La
finca de Es Fangar es una de las más
grandes de Manacor y por ello la más
afectada. Sus dueños ya intentaron evitar
el paso de viandantes por sus tierras
comprando casi la totalidad de las guías de
caminos rurales de Manacor. Fue entonces
cuando se desató la polémica. ¿Por qué
caminos se puede pasar y por cuáles no?
Ante esta tesitura el Ayuntamiento de
Manacor decidió volver a editar otro nuevo
libreto de las vías rurales del municipio
consensuada con los propietarios y
estableciendo las servidumbres de paso. Es
más, para resolver la problemátic, el
alcalde Antoni Pastor y los propietarios de
Es Fangar han acordado diseñar un nuevo
camino público que permita la libre
circulación de los excursionistas y respete
la privacidad de sus dueños.