-¿Saldrá Spanair a bolsa como ha
hecho Iberia recientemente, por cierto, con
bastante éxito?
-La salida a
bolsa del grupo español de la compañía
Spanair no es por ahora prioritaria. Cuando
una empresa sale a bolsa es por tres
razones: para financiar una expansión de la
compañía; para llevar a cabo una retirada
de beneficios por parte de los accionistas
o para cerrar un ciclo de la compañía.
Nosotros no nos encontramos en ninguna de
estas tres circunstancias y, por tanto, no
creemos necesaria una salida a bolsa en
este momento. Sin embargo, el caso de
Aerolíneas Argentinas es distinto. Nosotros
consideramos que una mayor
argentinización de esta compañía es
positiva y por tanto, una salida a bolsa de
un 40% de la empresa el cuatrimestre
próximo sería buena, tanto en la bolsa
argentina como en la de Nueva
York.
-Usted negoció con TUI hace
dos años, ¿fructificaron esas
negociaciones?
-No. El
turoperador alemán TUI hizo una oferta para
comprar la compañía Spanair y nosotros la
escuchamos, pero el asunto no pasó de
ahí.
-¿Qué es más rentable ahora
mismo, el turismo de crucero o el
tradicional?
-Las empresas
turísticas, si quieren ser competitivas,
deben dedicarse por igual a todas las
actividades. Por tanto, el margen de
rentabilidad entre una y otra opción es
pequeño. Si una empresa se dedica más a una
vertiente determinada del turismo, abre el
camino a la competencia. Por lo tanto, para
tener buenos resultados, es necesario
poseer una estructura global adecuada.
Gracias a esta política, un grupo como el
nuestro ha podido presentar en los últimos
ejercicios unos buenos resultados.