MARIONA CERDÓ
MIQUEL A.
FONT
PALMA.- Spanair, Viajes Marsans,
Pullmantur, Aerolíneas Argentinas... Todas
estas compañías tienen un nombre en común:
Gonzalo Pascual (Madrid, 1943), principal
propietario de uno de los grupos
empresariales más importantes de España.
Pascual regenta junto a su socio de toda la
vida, Gerardo Díaz, una tupida red de
sociedades relacionadas con el turismo que
en 2003 facturó más de 4.000 millones de
euros y que cuenta con muy buenas
expectativas de crecimiento. Algunas de
estas empresas, como Spanair y Hotetur,
tienen su sede en Palma y, por ello, Viajes
Marsans eligió a principios de abril la
capital de Baleares para celebrar su
convención anual. A bordo del buque R6
Bluestar, Pascual recibió a EL MUNDO/El Día
de Baleares.
-A raíz de los
atentados del 11 de marzo y el intento
frustrado de atentar en el Ave
Madrid-Sevilla, ¿hay riesgo de que España
entre en una grave crisis
turística?
-En estos momentos
creo que es aventurado hacer previsiones al
respecto. España vivió unos años en el
sector turístico francamente buenos tras el
11 de septiembre y, de momento, no ha
habido una disminución del número de
reservas para viajar después de los
atentados de Madrid. Además, creo que el
11M puede tener una lectura positiva para
el turismo, ya que se han extremado las
medidas de seguridad. Los pasajeros están
mucho más atentos y avisan siempre que
encuentran una mochila o un bolso sin
dueño, algo que no hubieran hecho
antes.
-¿Perjudican los atentados
de Madrid a la imagen de España en el
extranjero?
-Es evidente que sí.
Sin embargo, tras el 11M recibí numerosas
llamadas de condolencia de personas del
norte de Europa que, al mismo tiempo, me
expresaban su admiración por la capacidad
de respuesta que España tuvo ante la
tragedia en asistencia médica y medios en
general. Además, la memoria humana para
estos casos es frágil y yo espero que los
visitantes no dejen de visitar España a
causa del atentado.
-¿Cree que el
cambio político en el Gobierno puede
interrumpir el avance que ha experimentado
la economía española en los últimos
años?
-Como empresario tengo la
obligación de ser optimista con el cambio
político. Además, ese optimismo no es
ilusorio. Valoro mucho el hecho de que el
futuro presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, haya elegido como
ministro de Economía a Pedro Solbes, un
hombre de probada valía tanto en España
como en la Unión Europea. Allí se ha
enfrentado a grandes potencias económicas
como Francia y Alemania precisamente por
romper con la ortodoxia financiera y eso es
bueno. Me tranquiliza el nombramiento de
Pedro Solbes.
-¿Qué expectativas
tiene Baleares como destino turístico en
los próximos años?
-Baleares
siempre ha sido una región con muchas
cualidades para el turismo. Sin embargo,
los empresarios podemos ser sus mayores
enemigos. Cuando se aprobó la ecotasa yo me
opuse a su implantación porque el turista
interpretaba que se penalizaba su visita.
Pero ahora, cuando ya se ha rectificado esa
situación, no creo que vuelva a haber
nubarrones. Hay que estar pendientes de los
efectos que pueda tener el 11M, pero creo
que al turista de Baleares no le afecta
demasiado el hecho de que haya habido un
atentado en Madrid.
-¿Y cómo
valora el antes y el después de la salida
del Pacte de Progrès del Govern
balear?
-El Gobierno de Baleares
actual sabe que ir en contra de los
intereses de los empresarios no es
positivo. Jaume Matas ha entendido muy bien
eso y ha emprendido varias acciones al
respecto. Ha lavado la mala imagen que
Mallorca tenía en Alemania.
-¿Y
quién o qué generó esa
imagen?
-Fue culpa de los que
declararon que en Baleares sobraban
turistas. Yo creo que no hay que hacer
nunca una publicidad negativa de lo que uno
tiene. No es una buena técnica de
marketing. También quiero remarcar que el
turismo no fue mal porque hubiera en
Baleares un gobierno socialista. Manuel
Chaves ha tenido, por ejemplo, una política
turística muy buena. No es por el color
político sino por una mala gestión
turística que el gobierno del Pacte fue
negativo.
-¿Van a volver a entrar
en los vuelos interislas en
Baleares?
-Nosotros teníamos un
proyecto con aviones Boeing 717 para
ofrecer un servicio de vuelos entre las
islas, pero este tipo de aparatos no son
los más apropiados para la ruta interislas
porque son demasiado grandes para ser muy
frecuentes. Al lado de compañías que
ofrecen muchos vuelos al día, Spanair
hubiera experimentado bajadas en el pasaje.
O entrábamos en una guerra a muerte o
dejábamos de participar en la declaración
de servicio público. Hay que decir que los
compromisos a los que llegamos con el
gobierno de Baleares anterior no se
cumplieron. Pedíamos un trato similar al
que otras compañías tenían aquí. A mí me
parece que lo más justo era que se
constituyese una plataforma común para
todos y que luego fuera el mercado el que
decidiera.
-¿Va a seguir Spanair
en la patronal Aeca?
-Sí. Hasta
que Iberia creó una nueva patronal y se
llevó a todos sus súbditos, todas las
compañías españolas estábamos en
Aeca.
-Air Europa se ha ido con
Iberia a esa nueva
patronal...
-Por eso digo que se
ha llevado a todos sus súbditos. Hasta hace
poco, Air Europa tenía una decena de
aviones volando con Iberia. Además, según
he oído y he visto publicado en algunos
medios, Iberia dio mucho dinero a Air
Europa para que rompiera un contrato que
había hecho con ellos. Quien paga, manda.
Por mi parte, puedo afirmar que nunca he
utilizado a la patronal Aeca para
interferir en favor de mis intereses. No
todos pueden asegurar lo mismo. Una
organización patronal debe ser aquella que
cree el terreno para que se pueda
jugar, pero nunca tiene que ser el
vehículo para que los intereses de una
empresa resulten beneficiados. Para eso,
cada uno tiene a su propia
compañía.
-¿Qué opina de las
afirmaciones que hicieron responsables de
Air Europa diciendo que las compañías de
bajo coste sacrifican la seguridad del
cliente para bajar los
precios?
-Nosotros no tenemos
ninguna compañía de bajo coste, pero tengo
que decir que no estoy de acuerdo con ese
tipo de descalificaciones. Si esas
afirmaciones son ciertas, lo que hay que
hacer es denunciarlo ante las autoridades
aeronáuticas. Utilizar este tipo de
denuncias para hacer marketing me parece
intolerable.
-¿Seguirá bajando el
precio de los billetes?
-Creo que
nunca han sido más baratos. Prácticamente
vale más el taxi hasta el aeropuerto que el
billete en sí.
-¿Hay que subir los
descuentos en los billetes para los
habitantes de Baleares?
-Creo que
tanto Baleares como Canarias deben
continuar reivindicando mayores descuentos
en los billetes para los residentes. Todos
los ciudadanos de España, incluidos los
habitantes de Baleares y Canarias, costean
con sus impuestos la construcción de una
red viaria de la que los residentes en las
islas no pueden disfrutar. Es por ese
motivo que hay que compensar a los
ciudadanos de los
archipiélagos.
-¿Cree que debe
ampliarse el Aeropuerto de Son Sant
Joan?
-Sí, desde luego. Un
aeropuerto más grande supondría poder
aumentar la frecuencia de los aviones y por
tanto ofrecer más servicios. Lo que no sé
decir es qué proyecto es prioritario: la
construcción de carreteras, la mejora del
saneamiento, la edificación del palacio de
congresos o la ampliación del aeropuerto.
Como empresario, pido que haya acciones
conjuntas para que todos esos aspectos se
puedan desarrollar
satisfactoriamente.
-¿Cómo valora
la gestión de Francisco Alvarez Cascos al
frente del Ministerio de
Fomento?
-Alvarez Cascos tiene
una gran virtud: no ha pretendido favorecer
nunca a nadie sino, muy al contrario, hacer
que el terreno fuera igual para todos. Por
eso a algunos les molesta. Aquellos que
están acostumbrados al privilegio, a la
prebenda, a tener una posición de ventaja
de partida, a esos no les gusta. Creo que
por mi parte es de justicia hacer un
reconocimiento a la labor de Alvarez
Cascos, especialmente ahora que nadie podrá
pensar que espero nada a cambio. Además,
otras personas procedentes de ámbitos
ajenos a la política como del mundo
empresarial o bancario también han
reconocido el valor de su
labor.
-¿Se refiere a Iberia
cuando habla de compañías acostumbradas al
privilegio?
-Lo he dicho de
forma sutil, aunque también puedo afirmarlo
explícitamente... Iberia es una compañía
que viene de un largo monopolio y no cabe
duda de que es una gran empresa con grandes
profesionales a la que brindo homenaje
desde aquí. Ahora bien, si cada vez
pretende tener menos privilegios, se
convertirá en una empresa más grande y
mejor. No estoy contra Iberia, pero creo
que se le hace un favor si no se le dan las
concesiones que pretende tener. Eso la hace
más competitiva. Iberia destaca en el
ámbito europeo porque compañías como la
nuestra le han hecho espabilar a tiempo.
-¿Hay que mejorar la red viaria
de Baleares?
-Cualquier mejora de
las comunicaciones es positiva, pero no hay
que dramatizar. Baleares necesita más y
mejores carreteras e infraestructuras, pero
tiene en su conjunto una infraestructura y
unos medios envidiables.
-¿Por qué
Spanair no cobra el catering y Air Europa e
Iberia sí?
-Spanair se
caracteriza por una buena atención al
cliente. Esta afirmación se demuestra con
el hecho que seamos la compañía de España y
de Europa más puntual o por la atención que
brindan los azafatos a los pasajeros. De
acuerdo con esa línea, Spanair, como
compañía de calidad, no retirará la
gratuidad del catering.
-¿Van a
modernizar la flota?
-Spanair ha
hecho un gran pedido de aviones Air Bus
para sustituir los aparatos AMD de la
flota. Soy un gran admirador de los aviones
AMD, me encantan y son unos aeroplanos
magníficos, pero no son prácticos porque
consumen el doble que los de otros
fabricantes.
-¿Tienen previsto
aumentar el número de
socios?
-No. Tenemos un 51% de
Spanair. Nuestra pretensión desde un
principio fue tener el número de
participaciones necesarias dentro del
transporte aereo para tener un respaldo
suficiente en nuestra actividad. Y así
estamos bien.
-¿Viajan a Argentina
más españoles desde la grave crisis
económica que sufrió el país
andino?
-Sí. Argentina es un país
muy bello y que es en sí mismo un
continente por la diversidad de paisajes
que posee. Va desde el clima glaciar al
tropical. Además, ahora tiene el añadido de
que los precios para viajar allí son la
envidia de todos los destinos. La
devaluación del peso ha hecho que el país
se haya convertido en uno de los destinos
turísticos más competitivos en lo que se
refiere a precios.