El estudio elaborado por la CAEB y la
Conselleria de Turismo refleja que el
perfil del turista rural que llega a
Baleares se corresponde con el de una
persona de media edad, de clase media-alta,
de nacionalidad alemana y de elevado nivel
educativo, que disfruta de unas vacaciones
de poco más de una semana en compañía
principalmente de su pareja.
Este
turista, además, ha visitado las Islas con
anterioridad casi en el 50% de los casos y
tiene entre sus máximas preferencias las de
relajarse, escapar de la rutina diaria y
pasear en entornos agradables.
El
estudio constata también, aportando «claras
evidencias», que son muy importantes las
recomendaciones de los amigos y conocidos
en la elección del destino turístico rural,
influidas por el trato recibido y la
satisfacción del turista. De ahí que se
considere necesario aplicar más medidas
para mejorar la atención al cliente.
Finalmente, el estudio subraya la
necesidad de potenciar el turismo rural en
las Pitiüses y Menorca, y reconoce que ésta
última tiene «unas perspectivas muy
positivas».