GISELA REVELLES
EIVISSA.- Durante
el pasado año, llegaron a Baleares 84.904
turistas cuyo destino fueron los
establecimientos de turismo rural de las
Islas. Con respecto al año anterior, el
incremento fue del 1,5%, debido sobre todo
a que el número de plazas totales en este
tipo de oferta aumentó un 14% al abrirse 24
nuevos establecimientos en el archipiélago.
Estos son los datos fundamentales del
informe sobre agroturismo y turismo rural
en Baleares elaborado por la patronal CAEB
en colaboración con la Conselleria
autonómica de Turismo.
Un estudio al
que ha tenido acceso Europa Press y según
el cual se advierte de la necesidad de
poner en marcha un paquete de medidas para
contribuir al crecimiento de este negocio y
asegurar la viabilidad del turismo rural en
las Islas. De ahí que sus autores reclamen
un «esfuerzo especial» de la imagen rural
en la promoción internacional de las Islas,
en especial, en el mercado británico y
suizo y hacia el resto del mercado español,
ya que considera que estos tres mercados
presentan un «potencial considerable de
crecimiento».
El presidente de la
Federación Hotelera pitiusa, Pedro Matutes,
considera, por su parte, que «el turismo
rural es una oferta que hay que potenciar
en Eivissa y Formentera» ya que, según
explicó ayer, «prestigia a las islas».
Matutes subrayó que este tipo de oferta
tiene como características fundamentales
«los alojamientos de alto nivel», es decir,
«establecimientos cuidados, con pocas camas
y en unos entornos fantásticos».
Características que, obviamente,
contribuyen a «dar mayor prestigio a
Eivissa y Formentera de cara al exterior».
Matutes recordó que en las Pitiüses este
tipo de turismo comenzó a desarrollarse en
el municipio de Sant Joan. En estos
momentos, una veintena de establecimientos
se enmarca en esta oferta en la isla de
Eivissa y «se están preparando otros»,
según indicó Matutes, quien concluyó
asegurando que «las perspectivas son
optimistas».