RICARDO FERNANDEZ
EIVISSA.- Cinco
horas de reunión y sin comer. El líder del
PREF, Cándido Valladolid, y el alcalde de
Formentera, el popular Juanma Costa
Escanellas, comenzaron ayer en una larga y
sudorosa reunión, según los protagonistas,
a zanjar con una calculadora y el borrador
de los presupuestos de 2004 la crisis del
pacto tripartito.
El encuentro
comenzó a las 11 horas en el despacho del
alcalde con la entrega de nuevo a
Valladolid de las llaves de la casa
consistorial, de su despacho y «el móvil me
lo devolverán mañana», señaló el líder del
PREF.
Alrededor de las 16 horas ambos
salían del despacho con cara de cansados y
con el único mensaje de «muy bien, mañana
seguimos», a los medios de
comunicación.
«El alcalde me dijo que
estaba preocupado por las mismas cosas que
nos afectaban a nosotros», señaló
Valladolid, «por lo que se mostró dispuesto
sin ningún problema a ir recogiendo en los
presupuestos todas sus
sugerencias».
Así, el primero de los
puntos a tratar fue la 'archirrepetida'
limpieza de las playas, que contará con un
presupuesto anual de 350.000 euros, que
será sufragado al 50% a través de un
convenio con el Consell
Insular.
«Ni un
gramo»
Además, el Ayuntamiento de
Formentera comprará dos maquinarias muy
modernas para esta tarea, que realizan la
limpieza «sin llevarse un gramo de arena»,
destacó el, de nuevo, concejal de Turismo
de Formentera.
Además, se dedicarán
más medios humanos para esta tarea, y una
zodiac recorrerá cuatro veces a la semana
en verano, y una en invierno Es Palmador,
para la limpieza del islote.
El
concejal ha logrado también que el alcalde
accediera a duplicar el presupuesto que
tuvo el pasado año el Patronato de Turismo,
con lo que podría superar los 300.000
euros, aunque, según explicó Valladolid,
«eso lo trataremos en la reunión de mañana
(por hoy)».
Este dinero servirá,
entre otras cosas, para financiar la
construcción de dos casetas informativas en
Sant Francesc y en Es Pujols, que también
contará con más personal para
atenderlo.
Otro de los puntos a
tratar en la reunión fue el de la nueva
empresa que debe gestionar el control del
agua. Nada más sacar el tema en la reunión,
el alcalde inició los trámites para sacar a
concurso con urgencia la adjudicación a una
empresa del control del preciado bien. Así
el Ayuntamiento de Formentera quedará libre
de ese peso, más gente querrá darse de alta
y se dará un mejor servicio.
Una de
las grandes condiciones que deberá cumplir
la empresa que finalmente se haga cargo del
control del agua será llevarla hasta la
Mola.
«Para nosotros el agua siempre
ha sido una cuestión prioritaria», explicó
Cándido Valladolid, «no es posible que en
la isla tengamos todavía esta
situación».