La victoria del Real Mallorca sobre el
Real Betis Balompié, en el estadio bético,
ha sido el detonante que originó la
explosión dialéctica del «sabio de
Hortaleza» en su «divorcio» con Manuel Ruiz
de Lopera, presidente del club andaluz.
Luis Aragonés, el técnico que más
partidos ha dirigido en la primera división
en la historia del fútbol español -751-
inició su relación de amor-odio con el
directivo verdiblanco cuando dirigió en la
campaña 1997-98 al club en el que militó
durante tres temporadas como futbolista
(1961-64).
Tras diversas
discrepancias con Ruiz de Lopera, el «sabio
de Hortaleza» alegó el 27 de julio de 1998
su decisión «por razones personales» de
abandonar su puesto en la entidad
hispalense, donde iba a comenzar su segunda
temporada.
Aragonés había
manifestado que su decisión era
«irrevocable» por «motivos particulares»
aunque, posteriormente, cuando fichó por el
Real Oviedo, comentó que «algunas personas
dijeron cosas de mí que no eran ciertas».
Han tenido que pasar seis años -los
que ha tardado en ganar en el coliseo del
barrio de Heliópolis- para que Aragonés
decidiera romper su silencio y responder
con dureza al que fue su presidente, al que
acusó de haberle «echado mucha mierda» con
declaraciones «que no son ciertas».
Así, desde que Luis dejó de dirigir
al Real Betis en la campaña 1997/98 -en la
que quedó octavo en primera división, con
59 puntos- en los últimos catorce años en
sus enfrentamientos con el conjunto
verdiblanco nunca le venció en el coliseo
hispalense.
La última vez que
Aragonés ganó al Betis en su feudo se
remonta a la campaña 1990-91, cuando fue
técnico del Espanyol, que se impuso a
domicilio por 2-1. Posteriormente, al
frente de otros equipos, cosechó tres
derrotas y un empate. Ahora, la victoria en
el «Ruiz de Lopera» ha sido la causa de que
decidiera tomarse «venganza» de las
acusaciones de Lopera y le replicara que él
es «más bético que muchos» y que se marchó
del club «porque no estaba de acuerdo en
cómo se hacían las cosas, y sin cobrar ni
un duro».