JOAN ESTRANY
BINISSALEM.- La
restauración de la capilla del cementerio
viejo de Binissalem permitirá comprobar si
la vieja de Iglesia de Robines, documentada
en 1248 y una de las más antiguas de
Mallorca, se halla en el antiguo camposanto
confirmando el emplazamiento que dio origen
a Binissalem tras la reconquista
cristiana.
La aprobación en el Pleno
de una moción para realizar una prospección
arqueológica en el cementerio viejo
resolverá uno de los enigmas más
intrigantes sobre la historia local, que
fija la fundación de Binissalem en el año
1248, primera fecha en la que se cita
oficialmente la Iglesia de Robines.
Apoyándose en otros muchos precedentes, los
historiadores Jaume Llabrés, Aina Pascual y
el arqueólogo Josep Merino sugieren que la
construcción de la capilla del cementerio
del siglo XIV se habría levantado sobre los
cimientos de la antigua Iglesia de la
alquería de Rubines. Los historiadores
recuerdan que la fundación de estos
asentamientos nacieron entorno a estas
primeras iglesias de repoblación.
El
Ayuntamiento de no ha querido desaprovechar
esta reforma, para indagar en sus orígenes.
Durante la próxima semana el alcalde de
Binissalem se reunirá con la Dirección
General de Formación para estudiar la
posible contratación de una Escuela-Taller.
La reconstrucción del cementerio se
centrará en la consolidación de las
paredes, la limpieza de las tumbas, la
excavación arqueológica y la construcción
de un nuevo techo para la capilla.
Ya
en 2000 el Ayuntamiento destinó una partida
de 18.000 euros para reparar la cubierta de
la iglesia que al final no se llevó a
término por la ruptura del pacto PSOE-PSM
en el equipo de gobierno.