| |
|
IMPRESIONES
Junta Evaluadora: mejor una vez colorado que cien veces amarillo
Cada vez es más evidente que la Conselleria
de Educación debe coger el toro por los
cuernos y resolver de un plumazo el pulso
que le han lanzado los integrantes de esta
llamada Junta Evaluadora del Catalán. El
permanente chantaje que practican, la
ilegalidad del aprobado general y su
autoadjudicación de instancia inapelable
para decidir quién tiene o no tiene
conocimientos suficientes de catalán para
acceder al funcionariado, ha acabado por
constituir una especie de «Estado dentro
del Estado» que se resiste a someterse a la
disciplina jerárquica que obliga a
cualquier instancia administrativa. Y si
tenemos en cuenta que esta Junta Evaluadora
cuesta cuarenta millones de pesetas –forma
parte del gran cotarro económico en torno
al catalanismo– las razones para suprimirla
de una vez parecen evidentes. Mantener la
actual situación es pudrirla. Más vale
ponerse una vez colorado que cien veces
amarillo.
|
|
|
| |
 |
|
|
|