M. F. RIERA
MAÓ.- Todos los grupos
de la oposición en el Ayuntamiento de Es
Castell se mostraron ayer dispuestos a
colaborar para encontrar una salida a la
crisis de gobierno que vive la Corporación
tras la marcha de dos concejales del PSOE
al grupo mixto.
Tanto los grupos
minoritarios de izquierda, Els Verds, PSM y
Esquerra de Menorca, como el Partido
Popular afirman estar dispuestos a negociar
fórmulas de gobierno y a no excluir de
partida a ninguna formación. La Ejecutiva
insular del PSOE, no obstante, sí había
descartado el lunes cualquier pacto con los
populares.
El PP tiene 5
concejales frente a los 3 con los que se
han quedado ahora los socialistas. Su
portavoz, Juan Cabrera, consideró que el
posicionamiento de la Ejecutiva del PSOE
está «fuera de lugar». Destacó que las
relaciones con los concejales socialistas
es buena y afirmó que su programa electoral
no es tan diferente al suyo.
En su
opinión, lo importante ahora es aparcar los
desacuerdos y potenciar los puntos de
encuentro entre partidos. «Podemos hablar
con todos», resaltó Cabrera en
declaraciones a Radio Menorca para acto
seguido señalar que en estos momentos
resulta «ridículo» plantear problemas de
siglas cuando lo prioritario es que el
Ayuntamiento salga adelante.
Cabrera
ve la situación actual con preocupación y
constata que los tres concejales con los
que se ha quedado el equipo de gobierno no
resultan suficientes para garantizar la
estabilidad. También pone los cinco
concejales del PP a disposición de
encontrar una salida política a la crisis.
La baza de la
Alcaldía
En cuanto a la
posibilidad de reclamar la alcaldía en el
transcurso de estas negociaciones, el
portavoz del PP afirmó que no se lo ha
planteado.
Mientras, el concejal de
Els Verds manifestó su temor a que la
crisis de gobierno paralice la actividad
del Ayuntamiento y se comprometió a
colaborar en la búsqueda de una solución.
Dijo que preferiría poder cerrar un acuerdo
de izquierdas si bien recordó que la
situación actual es de «emergencia» y esto
obliga a no descartar ninguna opción.
Tampoco la de sentarse con el Partido
Popular o incluso plantear un gobierno de
concentración.
Suárez también señaló
que la alcaldesa, Irene Coll, en las
circunstancias actuales debería presentar
una moción de confianza. En cuanto a los
posibles motivos de la crisis, apuntó que
al equipo de gobierno en los primeros meses
de mandato le han fallado las formas.
Por su parte, la concejal de
Esquerra de Menorca, Joana Preto, calificó
la situación actual de penosa. A su juicio
resultará difícil de reconducir si bien se
mostró confiada en que, mediante el
diálogo, sea posible llegar a acuerdos.
Sabe que la mayoría de los concejales del
Ayuntamiento corresponde a los partidos de
izquierdas pero también que un pacto con el
PSOE, que dejara al margen a las dos
tránsfugas, no les daría una mayoría
estable.
Con el PP, dijo, existen
divergencias ideológicas aunque consideró
que, en las circunstancias actuales, lo más
importante es sacar adelante el municipio.
No descartó, por tanto, ninguna opción y
tampoco la del gobierno de concentración.
La edil también señaló que el
talante de alcaldesa y del primer teniente
de alcalde es la causa más probable de las
divisiones internas del PSOE. Una actitud
que definió como prepotente y que ella
misma, desde la oposición, afirmó haber
vivido.
La edil del PSM, Ester
Riudavets, prefirió no pronunciarse sobre
escenarios de futuro si bien se mostró
dispuesta, igualmente, a colaborar en la
búsqueda de una solución. Lo hará «por
responsabilidad» puesto que, recordó, la
crisis la ha provocado el PSOE. Lamentó,
por ello, que un problema interno haya
derivado en un «grave problema
institucional» y recomendó al equipo de
gobierno que recupere el diálogo y respete
su programa electoral .