M.A. RUIZ
PALMA.- La sinceridad de
las declaraciones efectuadas el domingo por
el presidente del PP de Mallorca Pere
Rotger a EL MUNDO/El Día de Baleares, en
las que abogaba por reformar la
Constitución y reiteraba su rechazo a la
guerra de Irak han levantado ampollas en el
partido, en un momento en el que los
nervios están a flor de piel.
Durante la habitual reunión del
Grupo Parlamentario previa al pleno de la
Cámara Autonómica, varios diputados
reprocharon a Rotger la inoportunidad de
sus declaraciones, en las que indicaba que
«Aznar tendría que haber reflexionado ante
el clamor popular y no haber ido a la
guerra». Su postura no es nueva. La del
presidente del Parlament fue una de las
pocas voces que, hace un año, se alzaron
públicamente en el seno del PP contra de la
intervención armada.
Pero sus
compañeros de partido le echaron en cara
ayer su falta de delicadeza al manifestarse
así en estos momentos, cuando las
formaciones de izquierdas han aprovechado
los trágicos atentados islámicos del 11M
para criminalizar a los populares,
atribuyéndoles la responsabilidad de lo
sucedido en una campaña de acoso sin
precedentes.
El conseller de Medio
Ambiente Jaume Font también afeó a Pere
Rotger su conducta por pronunciarse, una
vez más, a favor de reformar la
Constitución, en contra de la línea
defendida por el partido. «Nadie se debe
escandalizarse por ello», comentaba en la
entrevista publicada por este diario.
Llueve sobre mojado. Durante su discurso
institucional del Día de Baleares, el
presidente del Parlament dejó la puerta
abierta a reformar el Estatuto de
Autonomía. El portavoz popular, Joan
Huguet, se apresuró a afirmar, entonces,
que no es el momento oportuno para abordar
este tipo de cambios
legislativos.
Pero ayer
afloraron otras discrepancias internas.
Según fuentes consultadas por EL MUNDO/El
Día de Baleares, antes de que terminara la
reunión el conseller de Educación Francesc
Fiol también criticó a Rotger por sostener
que «la lengua que debemos mimar y proteger
en Baleares es el catalán, no es
castellano». Algunos en el partido
consideran que estas palabras no están en
consonancia con la política de bilingüismo
defendida por el Govern de
Matas.
Trifulca en el
pleno
A las once menos cinco
minutos, se daba por concluida la reunión y
los diputados del PP pasaban a ocupar sus
escaños en la Cámara autonómica, aunque
algunos apenas disimulaban el gesto serio.
La tensión volvió a aparecer durante el
debate de la proposición no de Ley
presentada por PSOE, PSM y EU-Els Verds
para crear una comisión de investigación
sobre la compra de Son
Espases.
Cuando, tras la intervención
de la socialista Francina Armengol, Rotger
negó un turno de réplica al portavoz
popular Joan Huguet, éste protestó
airadamente con el reglamento de la Cámara
en la mano. Tras leer por dos veces el
artículo aplicable, el presidente del
Parlament no dio su brazo a torcer y se
negó a dar la palabra a su compañero de
partido. Un gesto que los diputados
socialistas saludaron prorrumpiendo en
aplausos, lo que hizo que Rotger se
sintiera aún más incómodo. Concluido el
pleno, Joan Huguet abandonó la Cámara
visiblemente molesto por el trato recibido
y quejándose en voz alta ante los
periodistas. A preguntas de este diario,
Pere Rotger quitó hierro a lo sucedido
durante la reunión interna. «Es cierto que
un diputado me ha interpelado y yo le he
respondido», admitió, «pero yo no le doy
más importancia. En estas reuniones es
frecuente que surjan discrepancias sobre la
postura que debemos adoptar en alguna
votación, pero después todos acatamos la
decisión del partido».
Como
presidente insular del PP, afirmó, «nunca
he criticado a ningún dirigente local por
unas declaraciones que puedan apartarse de
la línea oficial. Otra cosa es que el que
no esté a gusto en el partido lo que tiene
que hacer es irse».
Pero no es su
caso. Respecto al enfrentamiento verbal con
Huguet en el pleno, aseguró que «luego nos
hemos ido a comer juntos y lo hemos
resuelto. Ha reconocido que, antes de la
sesión, habíamos consensuado en la junta de
portavoces cómo se iba a desarrollar el
debate». En cambio, el conseller de Medio
Ambiente Jaume Font prefirió no
pronunciarse sobre lo sucedido por la
mañana: «Las cuestiones internas del
partido, las trato dentro del partido»,
indicó.