Cándido Valladolid quiso dejar también
ayer muy claro que la solución a la crisis
municipal abierta por la salida del PREF
del tripartito ha sido adoptada en
Formentera, sin la intervención del PP de
Eivissa.
«No ha existido», aseguró
Valladolid, «ningún tipo de presión por
parte del PP de Eivissa y, en particular,
del presidente Pere Palau para que el PREF
volviera a formar parte del tripartito
formenterés».
«Pere Palau», añadió
el presidente del PREF, «no me ha dicho
jamás lo que debía hacer. Sí me ha
manifestado su pena porque este acuedo se
rompiera. Pero de condicionamientos, nada
de nada».
Valladolid, refiriéndose a
Palau, también recordó que «él lo sabe
bien, los problemas de Formentera se tienen
que solucionar en Formentera».
Y es
que las intervenciones del PP de Eivissa en
el PP de Formentera fueron, tiempo atrás,
motivo de agrias fricciones entre Cándido
Valladolid y los responsables entonces del
partido pitiuso. De ahí que el concejal
haya insistido en numerosas ocasiones desde
el pasado verano en la autonomía que ha de
tener el PP formenterés en su relación con
el GUIF y el PREF. Actitud que, sin
embargo, choca con el hecho de que vaya a
ser Palau quien presida la Mesa de
Seguimiento del tripartito.