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Miércoles, 7 de abril de 2004 Actualizado a las 00:48
 

La última estación del viaje pop de Eduardo Urculo

El Casal Solleric inaugura hoy una retrospectiva con 56 obras de los últimos 40 años del artista vasco

  A D E M A S
 De Aligi Sassu a Xavier Arenós
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MARCOS TORÍO

PALMA.- Sin maletas y sin sombrero, Eduardo Urculo se marchó para siempre el 31 de marzo de 2003. Tenía 65 años y estaba en plena madurez creativa. Todavía le quedaban varias paradas de un viaje artístico ininterrumpido súbitamente por un ataque al corazón. En el camino dejó toda una iconografía del nómada. Paraguas, chaquetas y zapatos de un universo en el que también caben bodegones, culos, vacas y kimonos.

La Planta Noble del Casal Solleric se convertirá a partir de hoy en la última estación de una exposición retrospectiva itinerante del artista vasco que se inaugura a las 20 horas. El recorrido se inició en marzo del año pasado en Beijing -con Urculo en vida-, y continuó por Malasia, Shangai, Corea, Tailandia y Vietnam.

La llegada a Palma supone la primera y única oportunidad de ver en España una selección de 56 obras de uno de los mayores exponentes de la pintura pop de este país.

La exposición abarca 40 años de creación y está estructurada, según explicó ayer el comisario Fernando Castro, de un modo «cronológicamente inverso». Oleos y acrílicos sobre lienzos, técnicas mixtas sobre tabla, dibujos sobre papel -a lápiz, pastel o carboncillo- y acuarelas se ordenan desde las obras cubistas más recientes hasta las más expresionistas de los años 60.

Castro pretende de este modo un «recorrido fresco que no aplaste ni aburra» con el que el espectador, explicó en rueda de prensa, descubra «la vigencia de un artista en el momento que hace su obra». De este modo «se reivindica que estaba en plenitud de recursos expresivos y nadie va a pensar que lo que ve ya se lo sabe, por eso, es bueno aprender a mirar desde la extrañeza y el reconocimiento».

Con la máxima de que «el mejor tiempo es el presente», Castro defiende que en las últimas obras, Urculo estaba «reinventando su estilo» y dando cuenta de la «multirrealidad reivindicando el tiempo meditativo frente al tráfico de imágenes».

La honda melancolía del artista no le impedía «una visión vitalista y optimista» de la vida que se refleja en el color y el tratamiento de los temas que en la retrospectiva del Solleric van desde los desnudos femeninos, referencias a Oriente, los elementos del viaje o los bodegones neocubistas. A pesar de la variedad, ha sido el género de las naturalezas muertas el elegido por el comisario para articular la muestra y conocer así las variaciones estilísticas de Urculo.

Pintura social

La evolución del artista indica que su pintura no siempre estuvo llena de color ni de alegría. Hubo un tiempo en el que fue social y retrataba -como explicaba ayer su viuda, Victoria Hidalgo- «la España negra con obispos, toreros y mujeres embarazadas». Era la realidad que conoció Urculo tanto en el ambiente duro de la minería en Bilbao como a su llegada a Madrid. «La realidad le afecta y se va huyendo de la negrura en un escape hacia adelante que encontró en Ibiza». Hidalgo recordó cómo el artista vivió la época hippie que influyó en su pintura y la hizo plana y colorista por influencia de los creadores del pop-art americano.

El propio Urculo seleccionó los lugares en los que quería ver su retrospectiva expuesta. Su fascinación por Oriente hizo que la llevara hasta Asia. Conoció el estreno en el Museo del Milenio en Beijing el 8 de marzo de 2003. De los españoles, sólo Miró y Picasso habían colgado sus cuadros allí antes. Su exposición, inaugurada por la Reina Sofía, se convirtió en la más visitada de todas.

El ciclo se cierra en Palma. «Para mí, esta muestra tiene un sabor agridulce, me provoca una tremenda alegría y una tremenda tristeza. Sé que la hubiera disfrutado mucho» reconocía Victoria Hidalgo aludiendo al cariño que su marido tenía hacia las Baleares. «Pintó y vivió aquí. Le gustaba mucho y quería que esto terminara en las Islas».

La retrospectiva de Eduardo Urculo podrá visitarse hasta el próximo 18 de junio. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha sido el encargado de la organización e itinerancia de la muestra dentro de su progrma de Arte Español para el Exterior. Las maletas del artista, de momento, se quedan en Palma.

 
   
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