HENRY PINTO
POLLENÇA.- Con el
propósito de mejorar el estado del agua de
la red municipal y ampliar sus acuíferos,
el Ayuntamiento de Polleça ha puesto en
marcha las obras para unir los pozos de Son
Vila con el deposito regulador de Can
Puig.
La nueva infraestructura que
servirá para optimizar los recursos
hídricos de Pollença, estará lista para
antes del verano.
En este proyecto
(que ronda los 240 millones de las antiguas
pesetas), ha participado la Conselleria de
Medio Ambiente y el propio Consistorio
pollencí. En total, se colocarán 6
kilómetros de tuberías de 20 centímetros de
diámetro que unirán los pozos de Son Vila
con el deposito regulador.
Esta agua
abastecerá a toda la red municipal, y a la
misma se sumará el agua de otros pozos
privados con el fin de mejorar y aumentar
la calidad del suministro y de esta forma
dejar descansar a los pozos que están más
cercanos al mar que en los últimos años,
debido a su sobrexplotación, habían
generado problemas de salinidad afectando
directamente la calidad del agua. Sobre
todo en la zona de Port de
Pollença.
«Gracias a estas obras el
caudal aumentará hasta los 30.000 metros
cúbicos diarios», reconoció el regidor de
Medio Ambiente, Joan Comas.
Según el
edil pollencí, «aunque las obras
ayudarán a mejorar el suministro de agua,
éstas solamente representan una solución
permanente a uno de los grandes problemas
de Pollença: el suministro de agua
potable.
«Con la entrada en
funcionamiento de la futura planta
desaladora de Pollença, finalmente podremos
decir que hemos resuelto el problema. De
momento confiamos que los nuevos pozos y
las lluvias contribuyan a regenerar los
acuíferos del municipio», añadió Comas.