Desde el atentado del 11M, las
muestras de solidaridad no han dejado de
sucederse. Dos días después de la masacre
terrorista, 11 millones de españoles salían
a la calle para manifestar su dolor y su
rechazo a una tragedia que ha calado
profundamente en los corazones del mundo
entero. En Palma 150.000 personas, llegadas
de todos los rincones de la Isla, no se lo
pensaron dos veces y acudieron a la que ha
sido la mayor manifestación de la historia.
Ahora, cuando el tiempo
parece diluir la magnitud de la barbarie,
un grupo de ciudadanos mallorquines se ha
puesto manos a la obra para mostrar su
apoyo e intentar borrar la huella del
horror de todos aquellos niños que fueron
víctimas del atentado, invitándolos a pasar
una o dos semanas en la
Isla.
Lo que empezó como una
muestra de solidaridad anónima entre la
población, a través de una recogida de
firmas, terminó desembocando en una masiva
colaboración de más de un centenar de
grandes empresas tanto nacionales como
internacionales.
Todas ellas
se sumaron de forma desinteresada a este
proyecto.
Uno de los
promotores mantuvo contactos con el Govern
para solicitar su colaboración.
Según indicaron, «nuestro
objetivo es que el Govern sea el encargado
de coordinar y gestionar las muestras de
apoyo de todas las empresas adscritas a
esta iniciativa ya que nosotros no contamos
con el tiempo ni los medios suficientes
para llevarla a cabo».