JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El
Parlament aprobó ayer por unanimidad una
proposición no de Ley del Grupo
Parlamentario Popular en virtud de la cual
la Cámara balear instará al Govern a
convocar a todos los partidos con
representación parlamentaria para retomar
la negociación para asumir un Pacto
Autonómico por la Salud.
Este pacto
ha de integrar y garantizar la continuidad
de las líneas de actuación y planteamientos
que permitan la definición de un modelo
sanitario para Baleares, concretando los
compromisos, acciones y medios para hacerlo
realidad. La definición de un Modelo
Sanitario autonómico es el gran reto de
esta legislatura para la Conselleria que
dirige Aina Castillo.
El president
Jaume Matas ofreció poco después de ganar
las elecciones a los partidos de la
oposición -PSOE, IU-Verdes, PSM y UM- la
negociación de este pacto. Inicialmente los
socialistas se desmarcaron, exigiendo a
cambio que se mantuvieran algunas de sus
iniciativas, como el Viagra
gratuito.
Finalmente el PSOE aceptó
negociar el pacto, pero su actuación
posterior lo hizo imposible. Primero, pidió
que las comisiones, que se habían fijado
para los viernes, se pasaran a los
miércoles para facilitar la presencia de
representantes de otras islas. Luego,
simplemente no acudió a las sesiones de los
miércoles.
Izquierda Unida reaccionó
diciendo que acudiría a las negociaciones
cuando el PSOE lo hiciera. PSM y UM
comenzaron a trabajar, hasta que los
nacionalistas de izquirdas evidenciaron la
inutilidad del debate si el principal
partido de la oposición no estaba presente.
Esta posición obligó a congelar las
conversaciones.
La proposición que el
popular Miquel Munar presentó ayer
en el Parlament tenía por objeto sacar
estas negociaciones del olvido. Finalmente,
tras una serie de enmiendas presentadas por
el propio PSOE y por el PSM, que fueron
negociadas y aceptadas por los ponentes, se
aprobó la propuesta que ha de servir para
retomar el pacto.
Tiempo de
espera
Según la proposición, las
grandes áreas estratégicas de la salud
sobre las que hay que negociar son ocho. La
primera, la constitución de un Consell
Balear de Salut, como órgano de máxima
participación en el sector; la segunda, la
redacción de una Carta de Derechos y
Deberes, garantizados por el Defensor del
Usuario.
Se propone también
establecer una normativa reglamentaria
reguladora de la garantía del tiempo máximo
de espera para una prestación sanitaria,
hacer una información pública de los
recursos asistenciales y poner en marcha un
plan de ampliación de prestaciones
complementarias y aumento de
coberturas.
El apartado tercero
señala la necesidad de desarrollar el
Estatuto Marco Sanitario y poner en marcha
la Carrera Profesional, entre otras medidas
laborales, como la realización de una
encuesta para conocer el clima del sector.
El apartado cuarto pretende el desarrollo
de una comisión mixta del Régimen Especial
de Baleares.
Esta comisión y otras
iniciativas, como políticas de uso racional
del medicamento para contener el gasto en
este sector, irán en busca de la
suficiencia financiera que permita la
sostenibilidad del sistema sanitario, para
lo cual es imprescindible mejorar la
financiación de acuerdo la realidad
poblacional cubierta por el
sistema.
El capítulo quinto prevé la
constitución de una Comisión de Ordenación
Territorial Sanitaria en la que estén
representados todos los municipios, la
redacción de un nuevo Mapa de Ordenación
Sanitaria y la redacción de un Plan de
Inversiones que defina el programa de
infraestructuras sanitarias para los
próximos años.